Escándalo en un jardín de infantes: la “tesorera” de los padres y el millón y medio que desapareció
Una madre tesorera en un jardín de Alejandro Korn, comprobantes falsos y una excusa de hackeo. ¿Cómo terminó confesando ante un grupo de padres furiosos el destino del millón y medio para los buzos de egresados?
Una madre de Alejandro Korn, Buenos Aires, está en el centro de una tormenta por la desaparición de $1.500.000 recaudados para los buzos de egresados del jardín. La mujer, que oficiaba como tesorera del grupo, presentó comprobantes falsos y alegó que le habían hackeado el celular, pero la verdad salió a la luz de la peor manera.
El escándalo estalló en el Jardín de Infantes N°903 “Berta Lasalle”. La sospecha comenzó cuando la acusada no realizó la transferencia correspondiente a la tercera cuota del pago a la empresa proveedora de las camperas. En su lugar, mostró a los otros padres documentos que resultarían ser fraudulentos.
¿Cómo descubrieron el engaño?
Magalí Córdoba, otra madre del mismo establecimiento, relató el momento en que cayeron en la cuenta de lo sucedido. “Le hablamos a la empresa y nos llevamos la sorpresa de que nunca mandó ninguna cuota, solo la seña de 45 mil”, explicó en una entrevista con El Diario Sur.
La situación se tornó más turbia al analizar los comprobantes presentados por la tesorera. Según el relato de Córdoba, la mujer “llegó al jardín con dos comprobantes truchos”. Los documentos tenían inconsistencias flagrantes: el mismo CBU pero con datos de cuenta diferentes, carecían de la marca de agua de Mercado Pago y los números parecían estar pegados.
La confesión forzada
Ante la imposibilidad de contactar a la mujer y la gravedad de las sospechas, el grupo de padres decidió ir a buscarla a su domicilio. Fue en ese momento de presión cuando la verdad salió a flote. “No la podíamos contactar por ningún lado, y al ver que todas fuimos, nos tuvo que admitir que se gastó toda la plata”, afirmó Magalí Córdoba.
La acusada había manejado una justificación tecnológica inicial, sosteniendo que “le habían hackeado el celular” para explicar la falta del dinero. Sin embargo, esa versión se derrumbó frente a la evidencia y la confrontación directa.
El hecho dejó una profunda decepción y enojo entre las familias afectadas. “Es muy injusto. (…) Eran las camperas de egresados de nuestros nenes, el momento más emotivo de todos estos años. Jugó con la ilusión de todas las familias, hoy todo está arruinado”, se lamentó una de las madres, reflejando el sentimiento general del grupo.
El caso, que involucra una suma significativa de dinero destinada a un símbolo de cierre de ciclo para los más chicos, quedó al descubierto tras una investigación informal de los propios padres. La denuncia ya recorre la comunidad de Alejandro Korn, poniendo en evidencia una grave quebra de confianza en el entorno escolar.