Escribió una carta en una plaza de Paraná y su hija ciega terminó estudiando en la universidad
En el Día Mundial del Bastón Blanco, una madre de Paraná contó cómo una carta escrita a mano en una plaza terminó cambiando la vida de su hija ciega y de muchos otros. Lo que pidió a la sociedad, en una fecha que invita a repensar las prioridades.
En el Día Mundial del Bastón Blanco, Graciela Cerrudo recordó en diálogo con Elonce la lucha que llevó adelante para que su hija Mariana, ciega, pudiera estudiar. La historia incluye una carta escrita a mano en la plaza Alvear, una respuesta que llegó a los 25 días y un edificio escolar que terminó beneficiando a toda una comunidad en Paraná.
Mariana cumple 27 años este 15 de octubre. Su madre contó que los primeros años de escolaridad fueron cuesta arriba: las clases se dictaban en inmuebles alquilados, entre ellos uno sobre calle Ecuador, y conseguir un espacio adecuado parecía imposible.
La carta que se escribió en una plaza
"En principio inicié yo la carta escribiéndola en la plaza Alvear, mientras esperaba que ella saliera de la escuela", relató Cerrudo. La envió al entonces presidente Néstor Kirchner y, según su testimonio, la respuesta llegó aproximadamente 25 días después.
"A los 25 días me contestaron que me quedara tranquila, que la incluirían en las primeras 700 escuelas que iban a hacer", recordó. Así se concretó el edificio de la Escuela Integral Nº 1 "Helen Keller", sobre calle Churruarín, en Paraná.
Para la madre, el logro no fue solo para su hija: "No solamente a mi hija le sirvió, sino a muchos", destacó. La institución acompaña la formación de personas ciegas de distintas edades.
Los obstáculos de todos los días
Cerrudo reconoció avances en inclusión educativa, pero advirtió que todavía hay barreras que complican la vida cotidiana de las personas ciegas. Mencionó veredas deterioradas, vehículos estacionados sobre las aceras y carteles que obstruyen el paso.
"Quiero pedir a la sociedad que respeten los espacios donde ellos se manejan", expresó. Y agregó: "Estamos tan acelerados en todo esto, no acompañan mucho".
La mujer aclaró que ofrecer ayuda puede ser valioso, aunque recordó que muchas personas ciegas se desplazan solas y no siempre necesitan asistencia. El respeto por su autonomía es clave.
Un mensaje para las familias
Mariana continuó sus estudios hasta la universidad y parte de su formación académica la desarrolló en Rosario. Para su madre, ese recorrido demuestra la importancia del acompañamiento familiar y del acceso a oportunidades.
Cerrudo pidió a las familias que acompañen a sus hijos con discapacidad y fomenten su independencia. También insistió en que la inclusión debe ir más allá de la escuela y contemplar el estudio, el trabajo, el traslado y la participación social plena.
"Le pido a la sociedad que los acompañe, que los respeten", concluyó, al recordar que la inclusión requiere compromiso y acciones concretas de toda la comunidad.