Escuchó gemidos bajo el piso del local, cavó y lo que apareció llevaba días peleando por su vida
Policiales

Escuchó gemidos bajo el piso del local, cavó y lo que apareció llevaba días peleando por su vida

Los empleados de un local escuchaban gemidos que subían desde el piso y no encontraban de dónde salían. Cuando por fin dieron con el lugar exacto, lo que había ahí abajo llevaba días resistiendo de una manera increíble.

Los primeros ruidos llegaron con la apertura del local. Empleados del centro de donaciones de Goodwill en Chattanooga, Tennessee, escucharon gemidos y llantos que parecían venir de debajo del piso, pero no lograban identificar de dónde salían ni qué los producía.

“Los trabajadores de Goodwill escuchaban gemidos y llantos a primera hora de la mañana... y luego se dieron cuenta de que debía haber algo atrapado dentro de las paredes, posiblemente en el desagüe”, relató Aerial Brown, coordinadora de marketing del McKamey Animal Center, a un medio local.

El sonido que no encajaba

Con el correr de las horas, el diagnóstico se volvió más claro: aquello sonaba a un perro. Los empleados llamaron entonces al McKamey Animal Center para pedir asistencia, y un agente del refugio se presentó en el lugar para intentar ubicar al animal.

No fue sencillo. “Creo que el primer día que fue a Goodwill, pasé seis horas tratando de averiguar por dónde podría haber entrado el perro al edificio y tratando de localizarlo basándose en sus gemidos”, contó Brown.

El centro de animales necesitó sumar refuerzos: convocó a la ciudad de Chattanooga y al Departamento de Obras Públicas local, que trabajaron junto al refugio para dar con el paradero del perro y rescatarlo.

La caída y los días bajo el agua

La reconstrucción del equipo de rescate indica que el animal cayó en un desagüe de grandes dimensiones que no tenía tapa. La caída lo dejó herido y, sin poder trepar ni salir por sus propios medios, fue hundiéndose cada vez más en un pozo que estaba lleno de agua.

“Lo impactante es que estuvo bajo el agua la mayor parte del tiempo”, señaló Brown. “Lo único que no estaba cubierto por el agua era su nariz... Realmente luchó muchísimo ahí abajo durante días”.

El rescate demandó paciencia y precisión. Los socorristas retiraron de a poco la pared que rodeaba al animal para no lastimarlo, ya que estaba traumatizado. Recién cuando hubo suficiente espacio libre pudieron sacarlo con cuidado y ponerlo a salvo.

“Fue un proceso muy minucioso y cuidadoso”, destacó la coordinadora.

De la clínica a una nueva familia

Ya en el McKamey Animal Center, el personal revisó al perro y comprobó que su pelaje estaba gravemente enredado. Lo atendieron de inmediato para aliviarle las molestias y darle un poco de tranquilidad.

“Eliminamos los nudos que le causaban dolor”, explicó Brown. “Le administramos antibióticos y analgésicos para aliviar el dolor que sentía; después, simplemente se relajó en su jaula dentro de nuestra clínica”.

El perro recibió el nombre de Georgie. Apenas dos semanas después de su llegada al refugio, alguien que ya lo conocía se interesó en adoptarlo: uno de los trabajadores municipales que había participado del operativo para salvarlo no podía dejar de pensar en él.

Junto a su esposa, decidió incorporarlo a su familia y cerrar así la historia con un final feliz. “Fue un momento maravilloso en el que todo cobró sentido”, concluyó Brown.

Siguiente nota Policiales · Formosa

Vecinos de Clorinda vieron caer la bolsa de una motocarga: adentro había 22 panes y un rastro que terminó en un allanamiento

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local