Escuelas de Entre Ríos al grito de guerra: rechazo total al nuevo esquema de comedores
Directivos de escuelas secundarias de Entre Ríos salieron a cruzar al Gobierno provincial por el nuevo sistema de comedores. ¿Qué denuncian? Alimentos ultraprocesados, falta de información y un impacto letal en la economía local. Los detalles que nadie te contó.
El anuncio oficial de un nuevo sistema centralizado de alimentación escolar encendió todas las alarmas. Más de treinta directivos de escuelas secundarias de Entre Ríos firmaron un documento donde expresan su "rechazo absoluto" a la medida del Gobierno provincial. ¿El motivo? Un combo que incluye falta de información, alimentos ultraprocesados y un golpe directo a los productores locales.
¿Qué es lo que tanto molesta a los rectores?
El principal reclamo es la falta de comunicación oficial. Los equipos directivos denuncian que no recibieron ninguna resolución ni circular por los canales jerárquicos que explique cómo funcionará el nuevo esquema. Sin instrucciones claras, las instituciones educativas se sienten en la lona, sin saber qué pasos seguir.
Pero el malestar va más allá de la burocracia. El documento apunta directamente a la empresa Teknofood, que se haría cargo del servicio. Según los firmantes, se reemplazarían los alimentos frescos de comercios y productores locales por productos industrializados y ultraprocesados. Esto, aseguran, es un golpe a la calidad nutricional de las raciones y a la soberanía alimentaria de las escuelas.
¿Se violan leyes nacionales y provinciales?
Los directivos sostienen que el nuevo modelo choca de lleno con la Ley Nacional de Etiquetado Frontal (N.º 27.642), la Ley Provincial N.º 10.594 de Seguridad Alimentaria Escolar y la Ley Nacional N.º 27.118 de Agricultura Familiar. ¿La razón? Prioriza una contratación centralizada por sobre los proveedores locales, lo que afectaría no solo a las escuelas sino también a la economía regional.
Y no es solo una cuestión de leyes. El impacto económico sería devastador para los comerciantes entrerrianos que históricamente abastecieron a las escuelas. Muchos de ellos, denuncian los directivos, todavía esperan que el Estado provincial les pague deudas pendientes.
La infraestructura, otro dolor de cabeza
El documento también pone el foco en las condiciones edilicias. Muchas escuelas no tienen espacios adecuados para almacenar grandes volúmenes de mercadería. Problemas de fumigación, falta de cocinas equipadas, ausencia de gas natural y matafuegos sin recarga son solo algunas de las deficiencias que describen los firmantes.
En este contexto, los directivos rechazaron con dureza que se intente responsabilizarlos por las fallas del sistema. Recuerdan que durante años administraron los fondos de alimentación escolar de manera ad honorem y exigen que no se les traslade la culpa por problemas que son del Estado.
Antecedentes que preocupan
El documento no se queda en el reclamo local. Dedica un apartado especial a las experiencias de Teknofood en otras provincias. En San Juan, Corrientes y Chaco, según los firmantes, hubo inconvenientes con el abastecimiento, cuestionamientos administrativos y fuertes críticas al funcionamiento del sistema. Una advertencia que no puede ignorarse.
¿Qué piden los directivos?
El pedido es claro: que el Gobierno de Entre Ríos revise la decisión, mejore la comunicación con las escuelas y reconsidere el rol de la Dirección de Comedores. Además, expresaron su esperanza de que prospere el amparo colectivo presentado ante la Justicia para proteger el derecho de los estudiantes a una alimentación "sana, fresca y local".
El pronunciamiento lleva la firma de más de treinta integrantes de equipos directivos de escuelas secundarias de Concordia, Federal, Victoria, Paraná, Colón y otras localidades de la provincia. La pulseada recién comienza.