Escuelas de Guaymallén: el concurso que premia juntar botellas de plástico
Las escuelas de Guaymallén tienen una cita con el ambiente y el premio no es menor. Pero ojo: no alcanza con juntar kilos, hay un detalle que define al ganador y que muchos van a querer conocer antes de anotarse.
El Municipio de Guaymallén lanzó un concurso ambiental que promete movilizar a toda la comunidad educativa. Se trata de “Nuestra botella, nuestra huella”, una competencia que invita a escuelas de nivel inicial, primario y secundario a recolectar la mayor cantidad de botellas PET posible. La propuesta ya tiene fecha de inscripción y un premio para el establecimiento ganador.
La iniciativa busca generar conciencia sobre la separación en origen, el consumo responsable y el reciclaje. Pero no se queda en la teoría: los alumnos deberán juntar botellas de plástico y demostrar en la práctica cómo se puede reducir el impacto ambiental. El desafío también apunta a visibilizar el trabajo de los recuperadores urbanos, que pueden transformar esos residuos en nuevos productos y obtener un ingreso.
¿Cómo se define al ganador?
El establecimiento que reúna la mayor cantidad de botellas será reconocido por la comuna. Sin embargo, no se trata solo de sumar kilos: para que la evaluación sea justa, se tendrá en cuenta la relación entre los kilos de PET recolectados y la cantidad de alumnos que participan. Así, una escuela chica con mucho compromiso tiene las mismas chances que una grande.
Las instituciones interesadas deberán completar un formulario de inscripción, donde tendrán que informar la cantidad de cursos que participarán y el número total de estudiantes involucrados. Además, cada escuela tendrá que designar a un docente referente, que será el encargado de coordinar el concurso puertas adentro.
Fechas clave y requisitos
Las inscripciones estarán abiertas del 7 al 23 de septiembre. El formulario ya está disponible a través de los canales oficiales de la Municipalidad de Guaymallén, así que las escuelas que quieran sumarse tienen tiempo más que suficiente para organizarse.
Detrás de esta competencia hay un problema ambiental concreto: el plástico se produce a partir de recursos no renovables como el petróleo y el gas natural, y su extracción y procesamiento consumen mucha energía y generan impactos negativos. Reciclar permite reducir el uso de materias primas vírgenes, bajar el consumo energético y evitar que parte de los residuos termine en vertederos, ríos o espacios naturales.
Las botellas PET, junto con papel, cartón, latas y otros plásticos, pueden volver a insertarse en circuitos productivos y transformarse en nuevos materiales. De ahí el nombre del concurso: la “huella” del plástico es la cantidad que queda como residuo en el ambiente cuando termina su vida útil.
Como muchos de estos materiales tardan cientos de años en degradarse, su acumulación afecta a la fauna, deteriora los suelos, contamina el agua y hasta obstruye acequias, canales y zanjones. Por eso, separar y recuperar residuos es fundamental para evitar que terminen en lugares indebidos.
Más allá del premio, lo que busca Guaymallén es que las escuelas se conviertan en protagonistas de una acción ambiental colectiva. La idea es que esos hábitos aprendidos en el aula se trasladen a los hogares y a la comunidad, y que el cuidado del aire, la tierra y el agua se vuelva parte de la rutina diaria.