Esperaron bajo la lluvia, pero los diputados nunca bajaron: el grito del colectivo de discapacidad
Esperaron horas bajo la lluvia un gesto que nunca llegó: los diputados no dieron quórum y la emergencia en discapacidad quedó sin tratar. La reacción frente al Congreso lo dice todo.
La bronca estalló frente al Congreso. La Cámara de Diputados no logró el quórum y quedó sin tratar el mega DNU 70/23, los proyectos de endeudamiento y la prórroga de la emergencia en discapacidad. El colectivo de familiares y trabajadores del sector, que aguardó durante horas —por momentos bajo la lluvia— un gesto de sus representantes, recibió la noticia con enojo e indignación.
La ilusión había crecido minutos antes. Cuando advirtieron que faltaban diez diputados, los cánticos empezaron y el número de presentes se acercó lentamente a los 129. Primero fue el pedido repetido de "quórum"; después, la exigencia: "Que bajen y hagan quórum".
El himno y los cantos contra los ausentes
Cuando confirmaron que la sesión se caía, los familiares entonaron el Himno Nacional Argentino frente al parlamento. El mensaje fue directo contra quienes no los acompañaron: la emergencia en discapacidad es una causa nacional.
"¡Hijos de puta! ¡Hijos de puta!" y "¡Milei, basura, vos sos la dictadura!", corearon. Mientras tanto, dentro del recinto, los que sí ocuparon sus bancas cantaron: "¡Unidad de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode, se jode!".
"Nos están matando"
Los integrantes del colectivo dejaron en claro que no piensan retroceder. Fernando, fonoaudiólogo de un centro que acompaña a 150 niños y adolescentes, dijo a El Destape: "Qué falta de empatía, qué falta de compasión. Si el Estado, que tiene que acompañar, te deja de lado, es terrible".
"Hoy, al final, el pueblo demostró estar unido y se abrazó. Lo que viene es más difícil, no podemos bajar los brazos", agregó.
Tres prestadoras también hablaron con este portal y apuntaron contra la clase política. "Estábamos acá esperando que los diputados bajen a dar quórum y nos acabamos de enterar que no bajaron. Es una vergüenza, un desgaste total para el colectivo con discapacidad... Nos están matando", sostuvo Pamela, psicopedagoga con 16 años de trabajo junto a chicos con discapacidad.
Alicia, acompañante terapéutica, remarcó que "es una vergüenza lo que pasó" y pidió "que se vayan todos". Su colega María sumó: "Vergüenza, con toda la gente que vino acá, con todos los inconvenientes, con todo lo que pasa en sus vidas diarias. Que se den el gusto de no venir, de no laburar... Necesitábamos el quórum".