Esperaron más de la cuenta: multaron a Tarjeta Naranja en Neuquén por hacer filmar a sus clientes
¿Te imaginas esperar más de 30 minutos de pie para un trámite? A Tarjeta Naranja le costó una multa millonaria.
La Dirección Provincial de Protección al Consumidor aplicó una fuerte sanción a Tarjeta Naranja por violar la Ley 2874, que establece tiempos máximos de atención al público. La multa, que supera los $6 millones, se originó en su sucursal de la capital neuquina.
Según informó el organismo, los inspectores constataron que los clientes esperaban de pie durante más de media hora, superando el límite permitido para locales sin asientos ni sistema de turnos. La sanción equivale a cuatro canastas básicas alimentarias, un cálculo que se actualiza automáticamente.
¿Qué dice la ley?
La Ley Provincial 2874 establece plazos claros: si los clientes esperan de pie, el tope es de 30 minutos; si hay asientos, turnos y baños, se extiende a 90 minutos. En este caso, Tarjeta Naranja no cumplió con el primero, según determinó Protección al Consumidor.
El titular del organismo, Pablo Tomasini, explicó que en Neuquén capital hay más de 14.000 comercios alcanzados por la normativa. "No todos presentan demoras, pero realizamos inspecciones periódicas", aseguró. Además, destacó que las denuncias de los usuarios son clave para orientar los controles hacia los lugares con más quejas.
Un cambio que duele en el bolsillo
La multa a Tarjeta Naranja llega en medio de una modificación administrativa: desde el 1 de junio, las empresas que quieran apelar una sanción deben pagar primero el monto total. Si no lo hacen, el recurso no se tramita. "Buscamos evitar que las apelaciones se usen para alargar los procesos durante años", señaló Tomasini.
Además, las sanciones ahora se calculan en canastas básicas alimentarias en lugar de sumas fijas, lo que evita que pierdan valor con el tiempo. Así, la multa de cuatro canastas representa hoy unos $6 millones, pero podría variar si se demora el pago.
Para los neuquinos, esta sanción es un recordatorio de que los tiempos de espera no son un detalle menor. Una demora excesiva puede afectar el trabajo, los turnos médicos o el cuidado de los hijos. La ley está para cumplirse, y esta vez, Tarjeta Naranja lo aprendió por las malas.