Esperó 18 años: la Justicia ordenó pagar una cifra que sorprende por un auto robado en un hipermercado
¿Pensaban que la espera de 18 años terminaría con un gran premio? La cifra que un juez ordenó pagar por un auto robado en un hipermercado dejó a todos atónitos.
Un vecino de Bahía Blanca vivió una pesadilla en 2008: su hijo fue a comprar con el Fiat Uno familiar y al volver ya no estaba. Tras casi dos décadas de pelea judicial, un juez finalmente resolvió, pero el monto que le tocará cobrar dejó a todos boquiabiertos.
Todo ocurrió el 7 de septiembre de ese año, cuando el joven le pidió el auto a su papá para hacer unas compras. Se dirigió al predio de Avenida Cabrera al 4100, estacionó a metros de la entrada y, cuando salió con las bolsas, el vehículo había desaparecido sin dejar rastro.
Desesperado, el chico recorrió el estacionamiento pensando que se había confundido de lugar, pero no había caso. Avisó al guardia de seguridad y hasta pidió que le devolvieran el dinero de las compras porque no podía cargar todo a pie. Al llegar a su casa, le contó todo a su padre y juntos radicaron la denuncia en el destacamento Palihue. La policía buscó el auto, pero nunca apareció.
La demanda que tardó casi 20 años
El dueño del coche no se quedó de brazos cruzados y acudió a la Justicia Civil y Comercial. Reclamó una indemnización por la pérdida del auto, el daño moral y psicológico, y también la reposición de una notebook que estaba en el baúl.
El caso recayó en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 1 de Bahía Blanca, donde el juez Juan Carlos Tufari finalmente dictó sentencia. Y el resultado fue, por lo menos, llamativo: admitió parcialmente la demanda y fijó una indemnización total de apenas $23.730,60.
¿Cómo se desglosa esa cifra?
El juez estableció que por el daño emergente, es decir, el valor del auto, correspondían $18.700. Si bien el hombre pedía $25.000, se tomó como referencia el “valor de aseguramiento” a la fecha del robo.
Además, ordenó pagar $5.000 por la notebook perdida y $30,60 por los gastos del trámite de baja del automotor. Pero eso no fue todo: el reclamo por daño moral fue rechazado por completo.
El magistrado argumentó que la pérdida de un bien material, “si bien genera molestias o disgustos, no presupone de manera automática una perturbación espiritual que amerite resarcimiento”. Y agregó: “El actor no se encontraba presente al momento del robo (el vehículo estaba bajo la guarda de su hijo) y no se alegaron ni probaron padecimientos personales de particular intensidad, afecciones de salud, ni modificaciones graves en sus condiciones de vida cotidianas”.
Los intereses que se aplicarán
La sentencia también detalla cómo se calcularán los intereses. Para el valor del auto y la computadora, como se fijaron a “valores históricos” del día del robo, no se aplicará una tasa de interés pura, sino que se usarán intereses desde la fecha del robo hasta el pago efectivo, calculados con la tasa pasiva más alta del Banco de la Provincia de Buenos Aires para depósitos a treinta días a plazo fijo digital.
En cambio, para los $30,60 de los gastos de baja, se aplicará un interés puro del 6% anual.