Adriana Velazque esperó años por una casa propia mientras criaba sola a sus hijos. Cuando por fin le entregaron las llaves, eligió unas palabras que vale la pena escuchar.
Después de años de espera y de vivir primero con su madre y después de alquiler, Adriana Velazque recibió las llaves de su vivienda en Fraga de manos del gobernador Claudio Poggi. Mamá soltera, encara desde ahora una etapa distinta junto a sus hijos, con la emoción de un objetivo que parecía lejano ya cumplido.
“Este día es único, es un sueño cumplido y, sobre todo, un techo para mis hijos. Es un sueño que hace años venimos buscando y que pude cumplir. Soy mamá soltera y me cuesta todo, por eso es un honor muy grande para mí”, contó Adriana, todavía conmovida por la entrega de la casa.
Dejar atrás la incertidumbre
El momento de recibir las llaves marcó un antes y un después: cerrar la puerta a la incertidumbre y empezar a proyectar la vida en un espacio propio. Los planes ya están en marcha y hasta tiene pensado cómo ubicar los muebles para que sus hijos disfruten cada rincón del hogar.
Con la emoción a flor de piel, Adriana también les dejó un mensaje a las familias que siguen esperando cumplir el mismo sueño: “Nunca pierdan la fe. En el tiempo de Dios todo es perfecto. Yo esperé años por la casa, pero nunca me di por vencida”.
El gesto del gobernador
Adriana destacó además la cercanía de Poggi, que visitó a las familias mientras las obras avanzaban y volvió para entregar las viviendas terminadas. “Es muy importante porque es como que tiene en cuenta al pueblo. Siempre viene Poggi y para mí eso es muy importante; no estamos olvidados”, cerró.