Esperó casi 50 años para dejar de dormir con miedo: la obra que cambió su noche
¿Cuánto tuvo que esperar una vecina de Paraná para dejar de dormir en una casilla cada vez que había tormenta? La obra del arroyo Colorado ya tiene su estructura terminada, pero todavía no está completa.
La intendenta de Paraná, Rosario Romero, caminó este lunes entre máquinas y vecinos por las calles Don Bosco y Cabildo Abierto, donde el canal de hormigón del arroyo Colorado ya muestra su estructura terminada. La obra, presupuestada en 750 millones de pesos con fondos municipales, apunta a frenar el deslizamiento de las barrancas que durante décadas puso en jaque a las viviendas del barrio Mariano Moreno.
"Estamos contentos porque ya está la obra muy avanzada, la vamos a terminar en poco tiempo", dijo la jefa comunal, que igual aclaró que restan tareas complementarias para dar por cerrado el proyecto.
Una barranca que se comía las casas
El deterioro del cauce no fue un problema menor. Según relató Romero, los vecinos de Cabildo Abierto pasaron años reclamando porque la barranca cedía y el arroyo se desbordaba cada vez más. El saldo fue grave: dos viviendas se derrumbaron en la zona.
"Durante años los vecinos de Cabildo Abierto se quejaban de que esta barranca sobre el arroyo Colorado iba cediendo, que el cauce del arroyo cada vez se desmadraba más", recordó la intendenta.
El arroyo también perdió su costado amable. Décadas atrás era un espacio de recreación, con una cascada que los habitantes del sector usaban para sacarse fotos. Hoy ese paisaje quedó atrás: la acumulación de residuos y las conexiones cloacales irregulares lo convirtieron, en palabras de Romero, en "un arroyo ultra contaminado". El municipio ya había intervenido el año anterior sobre una conexión clandestina en calle Cabildo Abierto.
"Creo que los vecinos hoy, por lo menos van a dormir tranquilos porque ya saben que la casa no se les va a caer", afirmó la intendenta.
Qué se hizo y qué falta
El secretario de Planificación e Infraestructura, Eduardo Loréfice, puso números a la intervención: el presupuesto se fijó en 2025 para ejecutarlo este año, con un monto de 750 millones de pesos. La canalización se hizo con un ancho de 10 metros, lo que permitió ordenar el cauce y recuperar terrenos que la erosión había afectado.
"Hoy podemos decir que hemos dado una solución permanente a ese deslizamiento que les va a dar la tranquilidad a los vecinos de que sus viviendas van a estar estabilizadas", sostuvo el funcionario.
Sin embargo, la obra no está terminada. Loréfice fue claro: "A la obra le falta bastante. Nosotros hoy tenemos solucionado lo que es la parte estructural, lo que viene a ser lo importante". Entre las tareas pendientes figuran la parquización, la colocación de barandas, la construcción de terraplenes para facilitar la limpieza periódica y el acondicionamiento de los espacios recuperados, sobre todo en dirección a calle Don Bosco.
El municipio además proyecta sumar mobiliario urbano para convertir el sector en un espacio comunitario. "En ese lugar vamos a poner cestos, bancos, luminarias y vamos a tomar de alguna manera un criterio similar al que se hizo en el paseo de la Puerta del Sol", adelantó Loréfice.
También está previsto intervenir el pavimento de calle Cabildo Abierto, castigado por las inundaciones y los problemas en las cañerías cloacales. "Una vez que concluyamos todas las que tengamos canalizados todos los desagües, vamos a intervenir sobre lo que es pavimento para dejarlo en circulación como corresponde", indicó.
"Ahora sí puedo decir duermo"
Entre los vecinos que se acercaron a la recorrida estuvo Victoria Monserrat, que vivió en carne propia el avance del arroyo sobre su propiedad. Su testimonio resume décadas de reclamos: "Casi 50 años esperamos porque peleamos durante todo el tiempo".
El miedo volvía con cada tormenta. Por eso, contó, le habían entregado una casilla provisoria para resguardarse cuando el clima empeoraba. "Incluso hasta me trajeron un dormi que lo tengo en la puerta de calle. Cuando hay tormenta fea, tengo que ir a dormir ahí con mis dos perritas", relató.
Con la estructura del canal ya en pie, su rutina cambió. "Gracias a Dios y a todo el trabajo que están haciendo, ahora puedo dormir. Ahora sí puedo decir duermo", expresó emocionada.