Esquilar 160 ovejas por día les destruye la espalda: el invento rionegrino que les saca 30 kilos de encima

¿Cuántos kilos del cuerpo de un esquilador puede sostener un arnés atado al techo del galpón? La respuesta cambia la vida de quienes pasan nueve horas por día inclinados sobre el animal en la Línea Sur.

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Esquilar 160 ovejas por día les destruye la espalda: el invento rionegrino que les saca 30 kilos de encima
Esquilar 160 ovejas por día les destruye la espalda: el invento rionegrino que les saca 30 kilos de encima

Un esquilador pasa hasta nueve horas por jornada inclinado sobre el animal, con movimientos que se repiten cientos de veces. El resultado, con los años, es un desgaste lumbar que acorta la vida laboral. Frente a ese panorama, el INTA Bariloche y el INTI desarrollaron un arnés de asistencia que llega a sostener entre 20 y 30 kilos del peso corporal del trabajador y alivia la carga sobre la zona baja de la espalda.

“La esquila es un trabajo a destajo y la posición requiere mucho trabajo lumbar continuado que termina derivando en lesiones lumbares”, explicó Ezequiel González, ingeniero agrónomo del Laboratorio de Fibras Textiles del INTA.

Cuánto exige una jornada de esquila

Karina Cancino, médica veterinaria del Sistema de Alimentación, Producción y Bienestar Animal del INTA, puso números a esa exigencia: las jornadas promedian las nueve horas diarias y los equipos van de campo en campo, esquilando entre 200 y 4.000 ovinos por establecimiento.

“En cada cuarto de jornada, ese esquilador esquila entre 25 y 40 animales. Por jornada, son 160 animales. Lo que declaran es que, a lo largo de su jornada, se sienten bien, pero lo cierto es que la labor reduce su vida útil laboral y puede afectar su salud y la continuidad de su actividad laboral”, sintetizó la especialista.

La mirada puesta en Australia fue el punto de partida: allí usan dispositivos de asistencia desde hace dos décadas. “Estos implementos no se encuentran en el mercado argentino aunque hay algunas iniciativas. Nuestra idea fue reunir estas experiencias y proponer algo innovador de bajo costo, autoconstruible y adaptada a las condiciones de trabajo de la región”, recalcó González.

Un arnés que se arma sin soldadura

En la búsqueda de alternativas, el Departamento de Gestión de Proyectos del INTI detectó que la Universidad Nacional de Río Negro ya había desarrollado un arnés. Sobre esa base se avanzó con una versión superadora.

“Nos enfocamos en la misma tipología, pero este que proponemos no requiere de soldadura, ni cortes. Ahora estamos en la etapa de diseño del manual de uso y de autoconstrucción para difundirlo y que los propios esquiladores puedan acceder y fabricarlo”, resumió Julieta Caló, del INTI. La facilidad de réplica es clave: se usan “caños enroscados con piezas estándar, resortes, bulonería y herrajería común”.

El dispositivo sujeta la parte superior del cuerpo y mejora la ergonomía del puesto de trabajo. En las pruebas, la diferencia de peso registrada al pesar al esquilador con y sin la asistencia mostró que el arnés sostenía entre 20 y 30 kilos de su peso corporal.

Bienestar humano y bienestar animal, en la misma ecuación

El proyecto se financió con fondos internacionales de la asociación Fontagro, que pone el foco en el bienestar de las personas, los animales y los sistemas productivos, y reconoce “la estrecha relación que existe entre las condiciones de trabajo, el manejo animal y la sostenibilidad de la producción”.

El trabajo arrancó a principios de 2025. “Desde el INTA tenemos la capacidad de llegar al productor en el sistema de producción y nos asociamos al INTI que puede fabricar, innovar y buscar una herramienta apropiada para nuestro sistema productivo. Por eso, la propuesta apunta a que el arnés sea construible, de fácil armado y que las piezas sean fáciles de encontrar en el mercado”, señaló González.

Los especialistas insistieron en ese vínculo: “Si la persona tiene una jornada larga, el cansancio repercute en el trato animal”.

De Pilcaniyeu a la Línea Sur: cómo fueron las pruebas

Los prototipos se probaron en comparsas de esquila de la Línea Sur rionegrina. Las primeras evaluaciones se hicieron en el campo experimental del INTA en Pilcaniyeu, con el objetivo de medir el desempeño a lo largo de toda la secuencia de trabajo: montaje, agarre, movimientos del esquilador, finalización de la esquila, liberación, incorporación y salida del animal.

“La evaluación incorporó una mirada de bienestar animal que implica observar variables relacionadas con las posiciones de esquila y la respuesta de los animales, como intentos de escape, forcejeos, movimientos bruscos, vocalizaciones, interrupciones, cortes y forma de incorporación luego de la esquila”, detallaron desde el equipo.

La primera etapa se aplicó a la esquila de cabras. “En este caso, el esquilador tenía ayudante que llevaba las cabras a su puesto donde esquilaba con arnés. En la segunda etapa, probamos la esquila de ovinos aunque sin agarrador. Los mismos esquiladores buscaban los animales, se colocaban el arnés y comenzaban la esquila”, detalló Cancino. En ambos casos, el trabajador se adaptó al dispositivo y no hubo cambios en el tiempo de esquila.

Otra prueba se realizó en un campo de la comunidad Nehuen Có, en el paraje El Chaiful, en Ingeniero Jacobacci. “Los esquiladores no pertenecían a una comparsa, eran idóneos y certificados, contratados por la familia. El empresario de la comparsa está convencido en el concepto de bienestar animal, humano y de las condiciones laborales. Pero respeta la decisión de cada esquilador respecto del uso del arnés o no”, concluyó Cancino.

El manual y el desafío del montaje

Caló y el diseñador industrial Manuel Goglino, también del INTI, trabajan ahora en el manual de uso y el de fabricación. “La idea es que sean de libre acceso para que puedan ser descargados por quien los necesite”, acotó Caló. Los documentos incluirán, además de las instrucciones de construcción, la opinión de los esquiladores que ya probaron el arnés.

El obstáculo principal no está en el dispositivo sino en el lugar. “El principal desafío es el montaje, a dónde colgarlo. En la Línea Sur nos hemos encontrado con algunos productores que cuentan con galpones o bien instalaciones precarias donde no tienen cómo colocarlo”, aportó González.

Un antecedente académico sostiene el desarrollo: la tesis “Cuidados posturales en esquiladores de Río Negro: desarrollo de un prototipo de Arnés Rionegrino”, publicada en la Universidad Nacional de Río Negro, abordó las mejoras posturales asociadas al uso del dispositivo y su aporte a la salud del trabajador, y analizó configuraciones y criterios de diseño para adaptar la propuesta a las condiciones de la región.

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