¿Está Entre Ríos preparada para un gran terremoto? La respuesta de un experto del Conicet

¿Pensás que Entre Ríos está libre de terremotos? La Zona 0 podría engañarte. Un geólogo del Conicet revela qué pasaría si se repite un sismo como el de 1888.

· 4 min de lectura
¿Está Entre Ríos preparada para un gran terremoto? La respuesta de un experto del Conicet
¿Está Entre Ríos preparada para un gran terremoto? La respuesta de un experto del Conicet

Los devastadores sismos que sacudieron Colombia y Venezuela semanas atrás reavivaron un interrogante que muchos argentinos se hacen: ¿podría ocurrir un terremoto de similar magnitud en Entre Ríos? Mientras las imágenes de la destrucción recorren el mundo, la provincia mesopotámica, ubicada en la Zona 0 de peligrosidad sísmica según el Inpres, no está exenta de sufrir movimientos telúricos. Un geólogo del Conicet analizó para UNO el riesgo real y las consecuencias que tendría un evento de estas características en la región.

¿Por qué tiembla en el centro-oeste pero no en el Litoral?

La actividad sísmica en Argentina se concentra mayormente en la franja cordillerana, donde la Placa de Nazca se introduce por debajo de la Sudamericana. Esa zona, que incluye a San Juan y Mendoza, fue escenario de los episodios más trágicos: el terremoto de San Juan de 1944, que dejó cerca de 10.000 víctimas fatales, y el doblete sísmico de Caucete en 1977, con dos eventos separados por apenas 30 segundos.

Estos fenómenos colocaron a esa región en la Zona 4 (muy alta peligrosidad) dentro del mapa del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres). En el extremo opuesto, Entre Ríos y el Litoral mesopotámico figuran en la Zona 0, con un nivel de peligrosidad catalogado como muy bajo o de sismicidad reducida. Sin embargo, los especialistas advierten que en geología el riesgo cero no existe.

El antecedente histórico que preocupa

La región tiene su propio hito: el terremoto del Río de la Plata del 5 de junio de 1888. Ese evento intraplaca, de magnitud estimada en 5,5, sacudió la cuenca fluvial, afectó a Buenos Aires y Montevideo, y generó pánico en varias localidades del sur entrerriano. Aunque ocurrió hace más de un siglo, sigue siendo una referencia obligada para entender el comportamiento sísmico de la zona.

Además, las réplicas lejanas de sismos andinos se perciben con frecuencia en los edificios altos de las ciudades entrerrianas, lo que abre interrogantes sobre las fallas locales y las condiciones del suelo sedimentario.

Qué dice el especialista del Conicet

Andrés Folguera, geólogo de la UBA e investigador del Conicet, dialogó con UNO para despejar dudas. Consultada sobre una posible reacción en cadena desde el norte del continente, fue contundente: “Es altamente improbable que puedan despertar fallas dormidas en la Argentina”. Aunque aclaró que existen cadenas de sismos documentadas en lugares como Japón o Turquía, descartó que puedan propagarse hasta nuestro país.

En cuanto a la región cordillerana, Folguera afirmó que “en Argentina y Chile van a ocurrir sismos porque tenemos fallas propias que se van a reactivar”, independientemente de lo que suceda en el norte. Pero aclaró que no será por una cadena que venga bajando desde Venezuela.

La situación de Entre Ríos y la Mesopotamia

El experto explicó que estas zonas tienen una categorización de riesgo relativamente bajo, pero “no están exentas”. A través del río Paraná hay una falla, y existen otras que afectan a la región mesopotámica. Sus intervalos de actividad son muy largos, pueden pasar cientos o hasta mil años entre un evento y otro. “La probabilidad estadística en el corto plazo es baja, pero el riesgo de que ocurra, existe”, subrayó.

Folguera también recordó que en la provincia de Buenos Aires ocurren terremotos esporádicos, como el de 1888 o los registrados en Ezeiza y La Plata. Si un evento similar al del Río de la Plata afectara a ciudades como Rosario o Paraná, “el escenario sería de gran incertidumbre y podría provocar daños considerables”, principalmente porque no hay estándares de construcción sismorresistente y los suelos blandos amplifican las ondas.

El factor suelo: un riesgo que se amplifica

Cuando ocurre un sismo en la cordillera, la energía viaja a una velocidad de entre cinco y seis kilómetros por segundo y tarde o temprano llega a la llanura. En ciudades como Paraná, asentadas sobre terrenos blandos, arcillosos o ganados al río, la onda sísmica no se amortigua, sino que se amplifica. Por eso, el tipo de suelo es un factor clave de riesgo.

Folguera concluyó que es vital prestar atención tanto a los sismos locales de la cuenca del Paraná como a los terremotos andinos, y que la naturaleza de los suelos de la región exige que el tema esté en carpeta.

Más para leer

Paraná cumple 200 años: los secretos de una ciudad que creció entre inmigrantes, radios y tradiciones
Sociedad
El sorprendente salto educativo de Entre Ríos que dejó atrás a la media nacional
Sociedad
Día del Niño con alerta amarilla: qué pasará con el clima en Paraná y toda la semana
Sociedad
La Uader refuerza su vínculo con Paraná: qué capacitaciones ofrecerá a los municipales en 2026
Sociedad
La Feria del Libro de Paraná abrió sus puertas: ¿qué sorpresas guarda esta edición?
Sociedad
Innovación educativa: presentan al CGE una plataforma que promete revolucionar las aulas
Sociedad