¿Está Salta preparada para el gran terremoto? Los antecedentes que encienden las alarmas

Los sismos en Sudamérica reavivan el temor en Salta, una provincia con alto riesgo sísmico. ¿Cuánto sabemos de los terremotos que marcaron su historia y qué falta para estar preparados?

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¿Está Salta preparada para el gran terremoto? Los antecedentes que encienden las alarmas
¿Está Salta preparada para el gran terremoto? Los antecedentes que encienden las alarmas

La tierra vuelve a temblar en la región y la pregunta que resurge en Salta es inevitable: ¿qué pasaría si un sismo de gran magnitud golpea la provincia? Los antecedentes históricos y la geología local dejan en claro que el riesgo es real y que la prevención es la única herramienta disponible.

Los recientes sismos en Venezuela, Colombia y Perú reavivaron la preocupación por los movimientos telúricos en todo Sudamérica. Salta, ubicada en grado 3 de peligrosidad sísmica sobre una escala de 0 a 4, es una de las provincias argentinas con mayor exposición, solo superada por Mendoza y San Juan.

¿Dónde se concentra la actividad sísmica?

El llamado Triángulo Sísmico de los Andes, que abarca San Antonio de los Cobres, Tolar Grande y Catua, es el epicentro de la mayoría de los movimientos. Allí, los registros son casi diarios, aunque en su mayoría imperceptibles para la población.

Pero no es el único punto caliente. Sistemas de fallas como el de Santa Bárbara y el lineamiento Calama-Olacapato-El Toro también generan actividad. La explicación está en el proceso de subducción: la placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana, acumulando tensiones que se liberan en forma de sismos.

Los sismos que marcaron la historia salteña

El 25 de agosto de 1948, un terremoto de magnitud 7 sacudió la provincia. Los salteños vivieron una madrugada de terror, con paredes derrumbándose y la población en las calles pidiendo protección al Señor y la Virgen del Milagro. En 1973, otro sismo de 7,3 volvió a remover los cimientos.

Más cerca en el tiempo, el 27 de febrero de 2010, un terremoto de 6,1 dejó dos muertos y daños graves en la Quebrada del Toro, donde 57 casas se destruyeron. En Campo Quijano y zonas serranas, 250 familias resultaron afectadas, y muchas pasaron meses en carpas.

El 17 de octubre de 2015, El Galpón fue el escenario de un sismo de 5,9 que, pese a ser de menor magnitud, causó una tragedia: la muerte de Alberta Flores, una docente jubilada de 94 años, aplastada por una pared. El episodio demostró que la vulnerabilidad de las construcciones puede convertir un sismo moderado en una catástrofe.

¿Qué dice la normativa y por qué no siempre se cumple?

Desde 1980, las construcciones públicas y privadas deben respetar normas sismorresistentes. Salta tiene reglamentaciones específicas y el conocimiento técnico para reducir daños, pero el incumplimiento y la falta de control siguen siendo los grandes enemigos.

Hospitales, escuelas y edificios con alta concurrencia deberían ser los primeros en cumplir con los estándares, pero también deberían contar con planes de contingencia practicados. Los simulacros, las rutas de evacuación y la capacitación ciudadana no pueden esperar a que ocurra una tragedia.

La provincia no puede predecir el próximo gran terremoto, pero sí puede decidir cómo enfrentarlo. La diferencia entre una emergencia controlable y una catástrofe se construye mucho antes del primer sacudón.

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