Estados Unidos mete una oficina en Argentina: la cifra que multiplicó la apuesta
Un mes y medio después de ofrecer Buenos Aires como sede de la cumbre de la DEA, el gobierno de Milei confirmó que Washington instalará una unidad especial en el país. La ministra de Seguridad dio la cifra, pero hay un detalle en el comunicado que nadie esperaba.
El gobierno de Javier Milei confirmó que Estados Unidos instalará en el país una unidad especial para reforzar la cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado. El anuncio lo hizo la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, a través de sus redes sociales, y llega apenas un mes y medio después de que Buenos Aires fuera ofrecida como sede anual de la mayor cumbre internacional de la DEA.
Según detalló la funcionaria, se trata de una nueva unidad regional de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), la dependencia del Departamento de Estado estadounidense especializada en narcotráfico y aplicación de la ley. La oficina tendrá base en el país y contará con USD 7,5 millones destinados a equipamiento, capacitación y proyectos de seguridad.
La letra chica del anuncio
Monteoliva celebró lo que describió como una alianza "estratégica" con Washington y aseguró que el desembolso multiplica por diez la inversión en cooperación existente hasta ahora.
"Frente a organizaciones criminales transnacionales que no reconocen fronteras, trabajamos junto a nuestros socios para proteger a las familias y combatir al crimen organizado en toda la región", escribió la ministra.
Desde la cartera de Seguridad precisaron que el gobierno de Donald Trump comprometió un fondo total para la región de 13,35 millones de dólares. Se trata de una de las pocas áreas en las que Washington está dispuesto a enviar fondos frescos a América Latina.
"La decisión implica multiplicar por diez los recursos de cooperación existentes y permitirá profundizar el desarrollo de proyectos conjuntos y la adquisición de equipamiento para fortalecer las capacidades operativas en la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales", destacó el Ministerio en un comunicado.
El texto oficial también subrayó que ambos países vienen profundizando su cooperación en seguridad mediante el intercambio de información, la inteligencia criminal, la capacitación, la asistencia técnica y el trabajo operativo conjunto.
Un tablero regional cargado de tensiones
El acuerdo se enmarca en un contexto político particular. El gobierno de Milei califica a periodistas y opositores como "terroristas" y "criminales", y, bajo el amparo de un sorpresivo interés por la causa Malvinas, intenta crear un Consejo Nacional de Seguridad con fondos propios.
A nivel regional, la movida coincide con una política de ataques sistemáticos de las fuerzas armadas de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico contra lanchas que identifica como comandadas por narcotraficantes, aunque sigue sin presentar pruebas. Washington ya mató a decenas de personas sin consecuencias legales, según consigna el artículo original, y utilizó esa ofensiva para amedrentar y amenazar a gobiernos críticos como el de México y el anterior de Colombia.
Incluso el hoy candidato presidencial opositor de Brasil, Flávio Bolsonaro, le pidió a la Casa Blanca que lleve esos ataques a las costas del Atlántico frente al estado de Río de Janeiro para golpear a los grupos criminales más importantes de la zona.