Estalló la bronca en Embarcación: el intendente Funes, contra las cuerdas por la falta de respuestas
¿Hasta cuándo va a ignorar los reclamos? En Embarcación, los concejales le pusieron un ultimátum al intendente Funes y los vecinos ya están en la calle. Los detalles que nadie contó.
En Embarcación, la paciencia se agotó. Mientras los vecinos protestan en las calles por la falta de agua potable, los concejales denuncian un muro de silencio por parte del intendente Carlos Funes y amenazan con llevar el caso a la Justicia. La tensión institucional llegó a un punto crítico.
El concejal Luciano Caballero, en una entrevista con Somos la Mañana, fue contundente: acusó a Funes de manejar la comuna con desprecio y de haber generado un alarmante retroceso en la localidad desde que asumió en 2019. Según el edil, el diálogo está roto y los reclamos se acumulan.
¿Qué reclaman los vecinos?
La bronca no es solo puertas adentro. En las calles, los vecinos denuncian que los microbasurales se multiplican en la vía pública, un problema que afecta directamente la salud del pueblo. Mientras tanto, las prioridades del Ejecutivo parecen estar en otro lado.
Pero el conflicto más grave es el del agua. Familias de las comunidades Toba, Wichí y Guaraní-Wichí, de la Comunidad Indígena Misión La Loma, salieron a manifestarse masivamente. Llevan más de cuatro años esperando respuestas sobre un servicio esencial que sigue sin resolverse.
El Concejo Deliberante, al borde del colapso
La situación en el Concejo Deliberante es insostenible. Aunque la mayoría de los ediles llegaron al cuerpo de la mano del propio oficialismo, el canal de diálogo está destruido. Caballero denunció que el intendente los trata como si fueran empleados municipales.
"Citamos al intendente como corresponde. Pero piensa que somos empleados del municipio y no es así. La comisión investigadora le pidió explicaciones varias veces y no dio respuestas. Los plazos ya están vencidos", disparó el concejal.
Salud, informes y un ultimátum
Consultado sobre el estado de salud de Funes, Caballero aclaró: "Tuvo una situación de salud muy complicada hace un tiempo atrás en la cual no estuvo a cargo del municipio, pero retomó sus funciones y a los concejales no nos contesta la mayoría".
De los siete pedidos de informe presentados —entre ellos la nómina completa, funciones y sueldos del personal—, el Ejecutivo respondió menos de la mitad. Y la rendición de cuentas brilla por su ausencia.
"Los balances no están presentados. Ni siquiera tenemos el presupuesto del año anterior. Esas son las preguntas que le incomodan al intendente y que nosotros como ediles tenemos la obligación de hacerlo. Queremos una mejor gestión para la gente de Embarcación", remarcó Caballero.
La falta de respuestas también alcanza al gabinete. Citado para dar explicaciones, el jefe de Rentas no se presentó. Se sabe que vive en Salta Capital y solo pisaría el municipio tres días a la semana.
Ante esta pared de silencio, el Concejo Deliberante le dio a Funes un ultimátum de 72 horas hábiles para que entregue la documentación requerida. Si el intendente insiste en cajonear los reclamos, la historia continuará directamente en los tribunales de la Justicia.