Estefanía Pasquini estalló en vivo contra Cormillot: el tenso reproche que dejó al descubierto su viaje familiar
¿Pensaban que las vacaciones de los famosos son siempre perfectas? Estefanía Pasquini rompió el mito con un descargo en vivo que dejó a Alberto Cormillot en el banquillo y reveló el tenso episodio que vivieron en Cancún.
La vuelta al programa “Cuestión de Peso” (eltrece) de Estefanía Pasquini y Alberto Cormillot se transformó en un escenario de confesiones incómodas y reproches directos. La nutricionista aprovechó la pantalla para hacer un descargo explosivo sobre sus recientes vacaciones en Cancún junto a su hijo Emilio, de cuatro años, dejando al médico en una posición comprometida ante las cámaras. Lo que prometía ser un relato de descanso familiar terminó siendo una radiografía de tensiones y desacuerdos en la crianza.
¿Un descanso que no lo fue?
Contra todo pronóstico, Pasquini reveló que el viaje al Caribe estuvo lejos de ser reparador. “La verdad es que no descansamos”, confesó la profesional, detallando que todos sus pacientes notaron su cansancio. El conductor Mario Massaccesi bromeó al respecto, a lo que ella respondió sin filtros: “En el descanso la pasamos como el cu…”, generando una mezcla de risas y sorpresa en el estudio.
La situación escaló cuando la nutricionista señaló directamente a su marido: “Él no la pasó mal porque la que hace todo con Emilio soy yo”. Frente a la acusación, Cormillot se limitó a un lacónico “Yo no”, manteniendo su habitual impasibilidad. Sin embargo, el médico reconoció que, aunque la dinámica de pareja suele ser buena, a veces surgen discusiones por la crianza de su pequeño hijo.
La anécdota que puso los pelos de punta
La tensión tuvo un episodio previo que ya había generado comentarios. Días atrás, Sergio Verón le preguntó a Pasquini por la ausencia de Cormillot y bromeó: “Te lo dejaste en Cancún”. Ella siguió el juego con una respuesta que escondía una verdad alarmante: “Sí. Está buscando a Emilio todavía”.
La nutricionista contó entonces una anécdota escalofriante del viaje. Cormillot se había llevado al niño a dormir con él, pero al rato llamó a Pasquini para preguntar si el pequeño estaba con ella. El desconcierto fue total cuando el médico preguntó: “¿Emilio está con vos?”. Finalmente, el niño de cuatro años apareció en la pileta, explicando que había tomado otro camino para volver a la habitación y, al no encontrar a su padre, decidió regresar.
Pasquini cerró el relato con una advertencia cargada de significado: “No voy a contar lo que hablamos después de que casi pierde a nuestro hijo en un hotel de Cancún”. La frase, dicha con humor pero con un trasfondo de seriedad, dejó en claro que el episodio generó una conversación posterior de alto voltaje entre la pareja.
Dinámicas de pareja y necesidad de espacio
Más allá del incidente, la nutricionista se sinceró sobre los roles dentro de su relación. “Yo soy la que arenga más y él es paz. No tengo filtro y, siendo mujer, saco las cosas de hace 10 años atrás”, admitió. Incluso deslizó que la pareja necesita unas vacaciones sin Emilio, a lo que Sergio Verón se ofreció de inmediato a cuidar al pequeño.
El regreso a la pantalla de estos referentes de la salud, lejos de mostrar una postal perfecta, exhibió las complejidades de conciliar la vida familiar, profesional y de pareja, incluso para quienes son figuras públicas y expertos en bienestar. La espontaneidad de Pasquini al ventilar sus frustraciones en vivo demostró que, ante las cámaras o sin ellas, algunas realidades son imposibles de ocultar.