Hay 310 estudiantes jujeños que reciben atención psicológica en Córdoba y una cifra que la institución calcula con preocupación: cuántos ya tuvieron que volver a la provincia. El número que manejan.
La Casa de Jujuy en Córdoba asiste a 310 estudiantes jujeños sin obra social con atención psicológica. Es una de las tareas menos visibles de la institución, que además acompaña a los universitarios en lo económico y lo sanitario.
Para sostener ese servicio, la entidad cuenta con un equipo de cinco psicólogos y una médica. El objetivo es atender a quienes cursan lejos de su provincia y no tienen cobertura de salud.
El dato adquiere otro peso cuando se mira el contexto: estudiar en otra ciudad implica aprender a vivir solo, administrar la plata, cocinar, cumplir con las cursadas y resolver problemas cotidianos sin la familia cerca.
El costo de una habitación y la preocupación que crece
A esa carga cotidiana se suma el peso de los costos. Según Del Cura, una habitación individual fuera del centro de Córdoba puede costar alrededor de $600.000 por mes, sin contar el resto de los gastos básicos.
La situación económica también incide en la continuidad de los estudios. La Casa de Jujuy tiene 9.500 estudiantes adheridos y calcula que entre el 15% y el 20% regresó a la provincia por distintos motivos.
"Nosotros tenemos al momento 9.500 chicos adheridos. De eso calculamos entre un 15 y un 20% que han tenido que volver por distintas causas", explicó Del Cura.
La entrevista no precisa que todos esos regresos estén ligados a problemas de salud mental, pero los números muestran la importancia de sostener espacios de acompañamiento para quienes atraviesan dificultades.
Poder consultar con un profesional resulta clave cuando un estudiante necesita orientación, escucha o ayuda para afrontar una situación personal.
Becas, bolsones y un acuerdo con el Hospital de Clínicas
Además de la atención psicológica, la Casa de Jujuy lleva adelante distintas acciones para aliviar los gastos de los universitarios y sus familias: entrega de bolsones, fotocopias gratuitas, ayudas económicas y gestiones para conseguir beneficios en transporte y alojamiento.
"Estamos trabajando en varios frentes", expresó Del Cura al describir las iniciativas con las que se busca que las dificultades económicas no condicionen las oportunidades educativas.
Uno de los proyectos apunta a la atención médica de mayor complejidad. El referente adelantó que se trabaja en un acuerdo para facilitar el acceso de los estudiantes jujeños a estudios especializados en el Hospital de Clínicas, que depende de la Universidad Nacional de Córdoba.
También se impulsan becas para jóvenes de la Puna, con la idea de que puedan capacitarse a distancia en oficios vinculados a la minería. La propuesta busca ampliar las posibilidades de formación sin que trasladarse a otra provincia sea siempre la única alternativa.
Del Cura reconoció que sostener estas iniciativas requiere recursos y acuerdos entre distintas instituciones, y dejó un mensaje para las familias que hacen un esfuerzo diario para que sus hijos puedan estudiar.
El acompañamiento universitario, en ese sentido, no termina en el aula: acceder a atención médica, apoyo psicológico o una ayuda económica puede ser determinante para seguir estudiando lejos de casa. Y para las familias que siguen cada examen y cada dificultad desde Jujuy, saber que sus hijos cuentan con esos espacios también es una forma de tranquilidad.