Estudiantes de cuatro parajes chubutenses transformaron la tierra de sus pueblos en tótems: ¿qué hay adentro de cada uno?
Parecía una muestra más de cerámica escolar. Hasta que se entiende de dónde salió la materia prima: los chicos la juntaron ellos mismos en sus parajes. ¿Qué representa cada tótem y por qué hay uno que llegó desde Salta?
El Centro Cultural Provincial de Rawson abre sus puertas a “Arcillas del Camino II”, una muestra colectiva que reúne el trabajo de estudiantes de escuelas rurales de Paso del Sapo, Carrenleufú, Costa de Lepá y Cerro Centinela. La particularidad: las piezas fueron modeladas con arcillas que los propios chicos recolectaron en sus territorios.
La inauguración, organizada por la Subsecretaría de Cultura del Chubut, contó con la presencia de los estudiantes de Carrenleufú, que viajaron especialmente hasta Rawson para presentar sus producciones y recibir los certificados de participación.
Cuatro tótems, cuatro identidades
El corazón de la muestra son los cuatro tótems colectivos, uno por localidad, armados con elementos que cada comunidad reconoce como propios. La curadora Ruth Mariel Carvalho, del espacio autogestivo “Arte en los Robles” de Paso del Sapo, explicó cómo surgió la propuesta.
“La propuesta fue que los chicos contaran cómo es su pueblo, su lugar. Entonces aparecen una escuela, el puente de Paso del Sapo, el puma, el cóndor o los peces de Carrenleufú”, detalló Carvalho. Y agregó: “Todo tiene una iconografía que para ellos representa algo y es lo que quisieron contar de su territorio”.
A esos cuatro trabajos se suma un quinto tótem, nacido de la participación de Selene Navarro —coordinadora del proyecto— en el encuentro “Barro Calchaquí”, realizado en Salta, donde el público fue invitado a sumar piezas para una construcción artística colectiva.
De la arcilla al horno: un proceso que enseña paciencia
La experiencia no se limita al modelado. Incluye recorridos para identificar arcillas y canteras, procesos de cocción y hasta la construcción comunitaria de un horno a leña en Carrenleufú. Para Carvalho, ese recorrido deja aprendizajes que van más allá del arte.
“Es un proceso muy comprometido. Primero hay que preparar la arcilla, respetar sus tiempos de secado, trabajar la pasta cerámica, modelar las piezas y finalmente llevarlas al horno. Es toda una transformación de la materia que también permite trabajar cuestiones como la paciencia y la resiliencia”, sostuvo la curadora.
La primera edición de “Arcillas del Camino” había estado centrada en la elaboración de máscaras y en una búsqueda más introspectiva de la identidad. Esta segunda entrega, en cambio, propone una mirada hacia afuera: el entorno, el paisaje y los elementos que distinguen a cada localidad.
Qué más se puede ver en el Centro Cultural Provincial
“Arcillas del Camino II” forma parte de la agenda cultural de octubre de 2026 y convive con otras dos propuestas en el mismo espacio. Por un lado, el 8º Salón Provincial de Artesanías “Celestina Currumil”, que volvió a realizarse después de nueve años. Por otro, “Miradas que Conectan”, una experiencia de creación compartida entre concurrentes del Centro de Día NICADPI y artistas plásticos chubutenses.
La muestra permanecerá abierta hasta el 7 de noviembre en el Centro Cultural Provincial, ubicado en Federicci Nº 216 de Rawson. Se puede visitar de lunes a viernes, de 8 a 19 horas, con entrada libre y gratuita.