Estudiantes mendocinos se preparan para ser jurados en juicios simulados
Mendoza pone en marcha un programa para que estudiantes secundarios vivan de cerca la Justicia penal: primero recibirán a jueces en las aulas y después serán jurados en un juicio simulado. ¿Qué pasa cuando los pibes tienen que decidir sobre un caso grave?
La Suprema Corte de Justicia de Mendoza y la Dirección General de Escuelas pusieron en marcha "Ciudadanía Plena", un programa que llevará jueces a las aulas y luego sentará a los alumnos en el banquillo del jurado.
El proyecto, que comenzará con encuentros en las escuelas y culminará con una dramatización en el Polo Judicial Penal, apunta a estudiantes del último año del secundario, aunque el convenio no restringe la participación exclusivamente a ellos.
La iniciativa busca acercar el funcionamiento de la Justicia penal y los juicios por jurados a los jóvenes que están a punto de cumplir la mayoría de edad. La propuesta se divide en dos etapas bien diferenciadas.
Primera parada: los jueces van al aula
En una primera fase, magistrados del fuero penal, profesionales y funcionarios judiciales visitarán los colegios para desarrollar encuentros formativos y de debate. La metodología combinará explicaciones breves con espacios de diálogo y preguntas.
Entre los temas que se abordarán aparecen las nociones básicas de responsabilidad penal, responsabilidad penal juvenil y ciudadanía, además de una explicación sobre qué significa juzgar y ser juzgado en un sistema democrático. También habrá lugar para que los alumnos expresen sus dudas, inquietudes y su propia percepción sobre la Justicia penal.
El programa parte de la transición que atraviesan los jóvenes antes de alcanzar la mayoría de edad y plantea la necesidad de que comprendan las responsabilidades jurídicas que empiezan a asumir. El documento también vincula ese proceso con la futura participación ciudadana, incluida la posibilidad de integrar un jurado popular.
Segunda parada: juicio simulado en el Polo Judicial
La etapa más práctica se desarrollará en el Polo Judicial Penal. Allí los estudiantes participarán de una dramatización de un juicio por jurados con la intervención de jueces, fiscales y defensores.
En esa simulación, los alumnos asumirán distintos roles del proceso. El programa indica que actuarán principalmente como miembros del jurado, aunque algunos también podrán representar el papel de testigos. La intención es que experimenten cómo se desarrolla un proceso penal y qué implica decidir sobre hechos considerados graves.
La organización estará a cargo del Poder Judicial y la DGE. La Corte deberá seleccionar a los magistrados y funcionarios que irán a las escuelas, organizar las simulaciones y coordinar las actividades a través del Centro de Capacitación e Investigaciones Judiciales "Dr. Manuel A. Sáez" y la Oficina de Juicios por Jurados.
Por su parte, Educación deberá autorizar la aplicación del proyecto en las escuelas secundarias, disponer espacios y tiempos institucionales y garantizar los recursos necesarios. Además, tendrá que contratar o asegurar una cobertura para los estudiantes cuando visiten las instalaciones de la Corte.
El programa se propone que los jóvenes conozcan el funcionamiento concreto del fuero penal, comprendan el sistema de responsabilidad penal y analicen el juicio por jurados como una forma de participación directa de la ciudadanía en la administración de Justicia.
El convenio tendrá inicialmente un año de duración y se renovará automáticamente, salvo que alguna de las partes comunique su decisión de terminarlo con al menos 60 días de anticipación.