Estudiantes mendocinos viajaron 1.200 km para ver las ballenas y terminaron en un lugar inesperado
Viajaron más de 1.200 kilómetros desde un paraje rural de Mendoza para cumplir un sueño: conocer el mar y las ballenas. Pero lo que encontraron al llegar a Puerto Madryn no estaba en el plan. ¿Qué fue lo que los sorprendió?
Un grupo de alumnos de una escuela rural de Mendoza concretó un viaje soñado hasta Puerto Madryn y este miércoles vivió un momento que no estaba en el plan: fueron recibidos en el Municipio por el intendente Gustavo Sastre.
Se trata de los estudiantes de la Escuela Secundaria “Embajador Pablo Neruda”, del paraje Carapacho, ubicado a 70 kilómetros de Malargüe. Llegaron a la ciudad días atrás y, según relataron, pudieron cumplir con el objetivo principal de la travesía: conocer el mar y las costas de la región.
La escuela funciona bajo un régimen de convivencia y recibe a chicos de puestos cordilleranos muy alejados, donde el aislamiento y las inclemencias climáticas son moneda corriente. Para muchos de ellos, este fue el primer contacto con el océano.
El encuentro con Sastre
Durante la visita al Municipio, el intendente destacó la emotividad del momento. “Hoy recibimos en el Municipio a estudiantes de la Escuela Secundaria ‘Embajador Pablo Neruda’ del paraje rural Carapacho, del departamento Malargüe, en Mendoza, incluyendo a todos los alumnos y las alumnas de primer a quinto grado”, expresó Sastre.
Y agregó: “Mantuvimos un hermoso y emotivo encuentro, ya que la mayoría de ellos pudo conocer el mar, las ballenas y todos los recursos y atractivos naturales con los que contamos en Puerto Madryn y en toda la región”.
La experiencia incluyó el avistaje de ballenas, uno de los principales atractivos turísticos de la zona en esta época del año. Los estudiantes recorrieron también distintos puntos naturales del área protegida.
El viaje, que demandó una larga planificación, se concretó gracias al esfuerzo conjunto de las familias y la comunidad educativa del paraje mendocino, que logró reunir los fondos necesarios para que los chicos pudieran trasladarse más de 1.200 kilómetros hasta la costa chubutense.
La visita al Municipio se dio en el marco de la estadía del grupo en la ciudad, que se extenderá por algunos días más. Desde el entorno de los estudiantes señalaron que la experiencia les permitió no solo conocer el mar, sino también compartir con otras realidades y llevarse un recuerdo imborrable.