Estudiantina 2026: la estrategia que evitó conflictos y sorprendió a todos
¿Qué hizo diferente la organización para evitar los conflictos que marcaron ediciones anteriores? Los detalles que nadie contó sobre la previa de la Estudiantina 2026.
Faltan pocos días para la primera prueba piloto de la Estudiantina 2026 y, contra todos los pronósticos, el ambiente entre los estudiantes es de calma. Desde el Ministerio de Educación de Misiones aseguran que la convivencia mejoró notablemente y que los incidentes graves brillaron por su ausencia, algo que no ocurría en ediciones anteriores.
La directora de Políticas Estudiantiles, Emilia Lunge, dialogó con FM 89.3 Santa María de las Misiones y reveló que los problemas que surgieron durante los preparativos fueron menores y, en su mayoría, se resolvieron dentro de las propias escuelas. Nada que haya requerido intervención judicial o externa, como sí pasó el año pasado.
¿Qué cambió para lograr este clima?
El trabajo preventivo empezó meses antes de las tradicionales noches de calle. La comisión directiva de APES, la Municipalidad de Posadas y la Policía de Misiones se sentaron a planificar: reuniones, capacitaciones y acuerdos para mejorar la organización y bajar la tensión.
A eso se sumó la división Escuela Segura de la Policía provincial, que mantuvo encuentros con referentes de todos los rubros de la Estudiantina. Lunge también destacó el uso de instrumentos intervenidos durante los ensayos, lo que favoreció una mejor relación entre estudiantes y vecinos.
Números que se mantienen
Para esta edición se sumaron escuelas que participan por primera vez, aunque otras decidieron bajarse. El total se mantiene similar al año pasado: 32 instituciones y unos 5.000 estudiantes en Posadas.
La funcionaria puso el foco en algo que pocos ven: la organización que llevan adelante los propios adolescentes. Los integrantes de APES coordinan con organismos municipales y policiales una logística que incluye puestos de hidratación, atención sanitaria, seguridad y tránsito, todo para miles de jóvenes.
Según Lunge, esa experiencia les da autonomía y herramientas para resolver problemas. Además, el contexto económico complicó a muchos cursos, que hicieron campañas para juntar fondos y que ningún estudiante quede afuera por falta de recursos.
La expectativa crece
La reprogramación de la primera prueba piloto aumentó las ganas entre los estudiantes, que vienen ensayando desde principio de año. APES ultima detalles, cada escuela sigue con sus preparativos y la Municipalidad y la Policía ajustan lo operativo.
Hay fechas alternativas por si llueve, así que una suspensión no significa perder la jornada. Desde Educación calificaron el proceso como “sumamente positivo”, sobre todo porque no tuvieron que intervenir desde el área de convivencia escolar.
También resaltaron el buen funcionamiento de los centros de estudiantes en colegios que el año pasado estuvieron marcados por conflictos, como el Colegio Nacional y la Escuela Normal Estados Unidos del Brasil. Ahora tienen conducciones estudiantiles y docentes asesores que trabajan fuerte en la convivencia.
Con lo más importante todavía por venir, el objetivo es sostener este clima y que la competencia siga siendo un espacio de pertenencia, participación e inclusión.