Estuvo 4 años preso por matar a su padre, el STJ lo absolvió y reveló qué faltó en el juicio
El STJ absolvió a Juan Alberto Chemes, que pasó más de 4 años preso por el crimen de su padre. ¿Qué pruebas faltaron y qué dijo el tribunal?
El Superior Tribunal de Justicia (STJ) dejó sin efecto la condena a prisión perpetua que pesaba sobre Juan Alberto de Jesús Chemes (37), acusado del homicidio de su padre, Juan Ángel Chemes (73). La máxima instancia judicial provincial ordenó su liberación inmediata al considerar que las pruebas no alcanzaban para sostener su culpabilidad.
El caso, que conmocionó a la localidad misionera de Oberá, tuvo su desenlace en las últimas horas cuando el STJ hizo lugar al recurso de casación presentado por la defensa. Así, Chemes recuperó la libertad tras permanecer más de cuatro años detenido.
¿Qué dijo el STJ para absolverlo?
Los jueces del máximo tribunal entendieron que la sentencia condenatoria se basó en “indicios que carecían de suficiente respaldo objetivo”. En el fallo, señalaron que no había testigos presenciales del crimen, que no se hallaron rastros de sangre en la ropa del acusado ni en sus pertenencias, y que tampoco apareció el arma homicida.
El ministro Juan Manuel Díaz, en su voto, fue contundente: “La investigación se limitó a una única hipótesis, la que señalaba a Chemes como autor del hecho, sin que existieran pruebas concluyentes que corroboraran esa acusación”.
Por eso, el STJ aplicó el principio del beneficio de la duda (in dubio pro reo) y ordenó que la causa continúe investigando otras posibles hipótesis y eventuales responsables.
El crimen que lo llevó a prisión
La historia se remonta a diciembre de 2021, cuando Juan Ángel Chemes pidió a la Justicia una restricción de acercamiento contra su hijo por supuestas agresiones. El 18 de marzo de 2022, el hombre de 73 años fue interceptado en un camino vecinal del barrio Londín y hallado con profundas heridas de arma blanca en el cuello, que le provocaron la muerte por desangramiento.
La Policía Científica encontró un cuchillo a varios metros del lugar, que en su momento se consideró la probable arma del crimen. El móvil que se manejó fue el robo del dinero que la víctima llevaba consigo, producto de un préstamo. Ese mismo día, los investigadores detuvieron al hijo.
“Es todo mentira”: la defensa del acusado
Durante el juicio, Chemes declaró que la mañana del hecho salió a las 6:30 rumbo a la parada del colectivo para ir a trabajar como albañil. Sobre la sevillana secuestrada, dijo que se la habían regalado. Negó las discusiones y amenazas, aunque admitió que le reclamaba a su padre que él trabajaba la chacra mientras sus hermanos “se llevaban todo”.
Ante el Tribunal Penal de Oberá, que lo condenó el 18 de octubre de 2024, sostuvo su inocencia con una frase que quedó en el expediente: “Acerca de lo que se me acusa, es todo mentira”.
La causa tuvo un giro llamativo cuando apareció una carta en la que otra integrante del entorno familiar se atribuía el homicidio, pero luego se retractó diciendo que había sido obligada a inculparse. La Justicia no encontró elementos para avanzar contra ella ni contra otras personas en ese momento.