Eugenia Vargas, la trabajadora social que quiere derribar la Caja de la Ley 8444
Eugenia Vargas lleva un año y ocho meses peleando contra la Caja de la Ley 8444. Esta semana, sus colegas votaron y le dieron un respaldo que no esperaba. Ahora la pelota pasa al Senado, donde el proyecto espera un trámite clave.
La pulseada contra la Caja Previsional creada por la Ley 8444/24 sumó un respaldo que los profesionales de Trabajo Social y Nutrición de Salta venían buscando desde hace casi dos años. Los matriculados de ambos colegios se pronunciaron mayoritariamente a favor de que avance el proyecto de derogación, un aval que los autoconvocados consideran decisivo para apurar el tratamiento en la Legislatura.
Eugenia Vargas, trabajadora social y una de las referentes de la protesta, contó a InformateSalta que las asambleas de los dos colegios profesionales sirvieron para formalizar la postura de los matriculados. Trabajo Social convocó una asamblea extraordinaria el 1 de agosto. Nutrición, en cambio, organizó dos instancias consultivas: una el 10 de septiembre y otra el 10 de octubre. En ambos casos, la mayoría se inclinó por avanzar con la derogación de la norma.
El paso que esperan en la Cámara de Senadores
Para Vargas, esas votaciones marcan un antes y un después en un reclamo que los autoconvocados sostienen desde hace un año y ocho meses. La referente explicó que ahora esperan que el Colegio de Nutrición remita las actas a la Cámara de Senadores, donde el proyecto está en la Comisión de Legislación General. Con esa documentación incorporada, confían en que el expediente siga su curso legislativo.
Sin embargo, todavía no hay fecha confirmada para la votación. Vargas se mostró expectante de que el proyecto pueda avanzar durante octubre, aunque reconoció que restan pasos por cumplir. La trabajadora social también remarcó que el sector mantiene su rechazo a la obligatoriedad de los aportes previsionales y pone en duda la sustentabilidad del sistema. Según contó, los matriculados ya presentaron un informe actuarial que respalda su postura y afrontan dificultades para pagar las deudas acumuladas, que en algunos casos superan los $2.500.000.
Precarización y una protesta con festejo
La referente subrayó que el conflicto debe mirarse también en el marco de la precarización laboral que atraviesan ambas profesiones: ingresos inestables, pluriempleo y obstáculos para conseguir puestos en relación de dependencia. En ese contexto, evaluó que el respaldo de las asambleas fortalece el reclamo y demuestra que la oposición a la ley no se limita a un grupo de autoconvocados. “Vamos a seguir hasta que se derogue la ley, no vamos a parar”, afirmó.
Este jueves, como cada semana, los profesionales volverán a concentrarse frente a la Cámara de Senadores para exigir el tratamiento del proyecto de derogación. Pero la jornada tendrá un condimento distinto: además del pedido legislativo, habrá un festejo por el respaldo que expresaron los matriculados de Trabajo Social y Nutrición en las asambleas.
Vargas explicó que la convocatoria también busca poner en valor la solidaridad, la participación y la transparencia que, según señaló, marcaron la organización durante estos meses. Después de un proceso atravesado por la preocupación, el estrés y la angustia que generaron las deudas y las intimaciones de pago, los autoconvocados consideran que este avance merece celebrarse. Aunque aclaran que la pelea sigue hasta que haya una definición legislativa.