Evita: los homenajes que exponen la interna del peronismo y la ausencia de Kicillof
A 74 años de la muerte de Evita, el peronismo bonaerense se parte en dos: Kicillof y Alak por un lado, el kirchnerismo ultra K por otro. ¿Qué pasó con la foto de unidad que todos esperaban?
A 74 años del fallecimiento de Eva Perón, las diferentes facciones del peronismo preparan actos por separado que reflejan la profunda disputa interna del partido. En La Plata, dos homenajes en el mismo lugar pero con distinto signo político marcarán la agenda de este fin de semana.
El kirchnerismo platense, agrupado en el Ateneo Néstor Kirchner que conduce Florencia Saintout, realizará su propio acto este viernes a las 17:30 en Plaza Moreno. Allí, junto al busto de Evita, se exigirá “Cristina Libre” en reclamo por la situación judicial de la ex presidenta.
Al día siguiente, a las 12, el intendente Julio Alak encabezará otra ceremonia en el mismo lugar, con la presencia confirmada del gobernador Axel Kicillof. La convocatoria incluye a autoridades provinciales, municipales, organizaciones sociales y sindicales, y se centrará en el legado de Evita como símbolo de justicia social.
¿Dos actos, un mismo peronismo?
La duplicidad de actividades en la misma plaza no es casual. Muestra la tensión entre el kirchnerismo duro y el sector liderado por Kicillof, que busca fortalecer su candidatura presidencial. El Gobernador ya había evitado el acto de Parque Lezama convocado por La Cámpora, donde Máximo Kirchner lo criticó duramente por no visitar a Cristina Kirchner en su lugar de detención.
“Durante la jornada se recordará el legado de Eva como símbolo de justicia social, derechos y compromiso con los sectores más vulnerables”, señalaron desde la organización del acto de Alak y Kicillof.
La foto que no será
En Moreno, la tradicional marcha de antorchas del 26 de julio generó expectativas de una posible reunión entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof. Sin embargo, el Gobernador ya avisó que no asistirá y enviará una delegación de funcionarios. La intendenta Mariel Fernández, organizadora del evento, verá así frustrada la imagen de unidad que muchos esperaban.