Exhumaron una tumba en Ullum y ahora todos esperan el resultado del ADN
¿Entregaron el cuerpo equivocado a una madre en San Juan? La Justicia exhumó una tumba y las pericias de ADN definirán si la bebé sepultada es realmente su hija. Un caso que estremece y que tiene dos frentes abiertos.
Un nuevo capítulo sacudió la causa que mantiene en vilo a San Juan: la Justicia ordenó exhumar el cuerpo de una bebé enterrada en Ullum para saber si realmente es la hija de la mujer que la dio a luz en el Hospital Rawson. La medida se concretó después de que la madre denunciara que el cuerpo que le entregaron para el sepelio podría no ser el de su pequeña.
La sospecha surgió tras el funeral, cuando la mujer comenzó a dudar de la identidad de los restos. Según informaron TeleSol Diario, Diario 13 y Dame Noticias, la denunciante sostiene que la bebé sepultada podría no ser su hija, una afirmación que ahora deberá ser confirmada o descartada a través de los estudios ordenados por la investigación.
¿Qué se busca con la exhumación?
El procedimiento tiene un objetivo claro: establecer si los restos enterrados corresponden efectivamente a la bebé de la denunciante. Para ello, el cuerpo fue retirado del cementerio y sometido a pericias que incluirán, entre otras, una comparación de ADN. Este análisis permitirá determinar científicamente si existe vínculo biológico entre la mujer y la bebé exhumada.
Hasta que los resultados estén disponibles, no hay confirmación oficial de que haya ocurrido un intercambio de cuerpos ni de que la bebé pertenezca a otra familia. Las autoridades mantienen prudencia y evitan adelantar conclusiones sobre posibles responsabilidades.
El trasfondo: reclamos por la atención médica
El caso no es nuevo para la familia. Días atrás, allegados de Guadalupe Tapia habían cuestionado públicamente la atención recibida durante las últimas semanas del embarazo y habían reclamado que se esclareciera lo sucedido con la bebé.
Según el relato familiar, la mujer llegó a la Maternidad del Hospital Rawson con aproximadamente 38 semanas de gestación, bajo controles y con la indicación de una posible cesárea. Luego regresó con contracciones y dificultades para dilatar. En una de las consultas, aseguran, se advirtió poco líquido y problemas para percibir los movimientos de la bebé. Poco después, los médicos constataron que ya no había latidos.
Estos testimonios, sin embargo, no prueban por sí solos una mala praxis. Ese aspecto, si llegara a formar parte de la causa, deberá definirse con historias clínicas, testimonios y pericias.
Dos frentes abiertos en la investigación
El caso presenta dos interrogantes que deben resolverse con pruebas. Por un lado, los cuestionamientos por la atención médica previa al fallecimiento. Por otro, la duda de la madre sobre si el cuerpo sepultado era realmente el de su hija. La exhumación apunta específicamente a despejar este último punto.
Por ahora, la investigación está en etapa de producción de pruebas y no hay elementos oficiales que permitan hablar de una sustitución de bebés o una maniobra deliberada. Solo cuando se conozcan los resultados forenses se podrá determinar si la sospecha queda descartada o si la Justicia debe avanzar sobre una eventual irregularidad en la identificación y entrega del cuerpo.