Explosión en la embajada de EE.UU. en Oslo: la policía noruega no descarta un “acto de terrorismo”
Una explosión en la embajada de EE.UU. en Oslo desató un operativo con drones y helicópteros. ¿Qué pudo causar el estallido que dejó marcas negras y vidrios rotos a la entrada? La policía noruega maneja una hipótesis que pone en alerta a las autoridades.
Una explosión sacudió la entrada de la embajada estadounidense en Oslo en plena madrugada, generando una investigación de alto nivel. Las autoridades noruegas confirmaron que una de las líneas de investigación apunta a un posible atentado terrorista, aunque mantienen abiertas otras hipótesis sobre lo ocurrido.
El incidente se registró alrededor de la 01:00 hora local del domingo, afectando específicamente la sección consular del edificio diplomático. Afortunadamente, no se reportaron víctimas, aunque sí se produjeron daños materiales calificados como menores.
¿Qué dijo la policía sobre las causas?
Frode Larsen, jefe de la unidad conjunta de investigación e inteligencia policial, fue claro al exponer las posibilidades que manejan. “Una de las hipótesis es que se trata de un acto de terrorismo”, declaró a la emisora pública NRK. Sin embargo, hizo una salvedad crucial: “Pero no estamos completamente centrados en esa hipótesis. Tenemos que estar abiertos a la posibilidad de que haya otras causas”.
Horas antes, el comandante Michael Dellemyr ya había adelantado a la prensa local que la explosión tenía un “origen humano” y no fue accidental, aunque en ese momento se abstuvo de dar precisiones adicionales.
El operativo de búsqueda y las imágenes del lugar
Inmediatamente después del hecho, se desplegó un amplio operativo para dar con los responsables. La policía de Oslo informó que los investigadores rastreaban la zona utilizando perros, drones y helicópteros en busca de “uno o más supuestos autores” de la explosión.
Las imágenes que circularon en los medios mostraron la escena posterior: fragmentos de vidrio esparcidos sobre la nieve frente a la entrada, una gruesa puerta de cristal agrietada y marcas negras en el suelo, presumiblemente causadas por la detonación. Varias horas después, las autoridades declararon que el perímetro alrededor de la embajada era nuevamente seguro para residentes y transeúntes.

Reacciones oficiales y contexto de seguridad
El ministro de Relaciones Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide, calificó el incidente de “inaceptable” y confirmó que se había contactado con el encargado de negocios de la embajada estadounidense, Eric Meyer. “La seguridad de las misiones diplomáticas es extremadamente importante para nosotros”, subrayó, añadiendo que el caso está siendo investigado por la policía y el Servicio de Seguridad de Noruega (PST).
Pese a la gravedad del evento, el portavoz del PST, Martin Bernsen, indicó a la agencia AFP que no hubo “ningún cambio” en el nivel de alerta nacional, el cual se mantiene en tres sobre cinco desde noviembre de 2024. El hecho ocurre en un contexto internacional de máxima alerta para las embajadas estadounidenses en Oriente Medio, tras las recientes operaciones militares conjuntas con Israel contra Irán.