El Colegio de Odontólogos de Misiones recibe denuncias que van de prótesis mal colocadas a extracciones hechas debajo de árboles, y apunta contra la lentitud de la Justicia para frenarlas. En una causa, la persona acusada no aparecía por ningún lado.
El Colegio de Odontólogos de Misiones está recibiendo un volumen creciente de denuncias por ejercicio ilegal de la odontología, y desde la entidad advierten que la lentitud de la Justicia complica la posibilidad de frenar prácticas que pueden poner en riesgo la salud de la población.
Así lo planteó el vicepresidente de la institución, Oscar Quagliozzi, en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones. Las presentaciones llegan de pacientes, de profesionales y hasta de mecánicos dentales que ven afectada su actividad.
"Nosotros tenemos incontables situaciones de denuncias anónimas, de profesionales o de mecánicos para dentistas que hacen las denuncias porque están viendo afectado su trabajo también", señaló el dirigente.
Quagliozzi rechazó que las actuaciones respondan a una persecución: "Estos no son caprichos ni persecuciones ni nada por el estilo". El objetivo, dijo, es proteger a los pacientes y garantizar que las intervenciones se hagan por profesionales habilitados y en condiciones sanitarias apropiadas.
Una causa que terminó con la fuerza pública en el juzgado
Entre los casos recientes que motivaron un comunicado de la institución hay una denuncia penal que sigue abierta. Según contó Quagliozzi, la Justicia dispuso que una persona fuera trasladada al juzgado mediante la fuerza pública.
"Esta persona fue notificada de la denuncia, no se la podía encontrar por ningún lugar. Entonces, lo que hizo la Justicia penal fue que se la traiga por la fuerza pública y se la llevó al juzgado para prestar declaración", explicó.
El Colegio participa en reuniones y hace gestiones para impulsar las investigaciones, aunque considera que estas situaciones no siempre reciben la atención necesaria. "A veces nos ponemos en policías para buscar todas estas situaciones", describió.
El instrumental, el punto más delicado
Las denuncias abarcan desde la colocación de prótesis y pernos hasta extracciones dentales realizadas fuera de establecimientos adecuados. Quagliozzi aseguró que llegaron presentaciones por extracciones hechas debajo de árboles y por colocaciones de pernos a cargo de personas que no estarían habilitadas.
Más allá del posible incumplimiento de las normas que regulan el ejercicio profesional, estas prácticas exponen a los pacientes a complicaciones por falta de instrumental adecuado, de condiciones de esterilización y de conocimientos para realizar los procedimientos.
El dirigente también advirtió sobre las prótesis mal adaptadas, que pueden provocar lesiones y alteraciones en la cavidad bucal. En ese marco mencionó enfermedades graves, incluido el cáncer bucal, aunque aclaró que sin evidencia clínica específica no puede establecerse una relación causal directa.
Quagliozzi reconoció que las dificultades económicas llevan a algunas personas a buscar tratamientos más baratos, pero sostuvo que esa necesidad no elimina los riesgos. "La cuestión económica hoy nos atraviesa a todos, pero la salud está por sobre estas situaciones", enfatizó.
Redes sociales, un problema para conseguir pruebas
Otra dificultad que enfrenta el Colegio es la promoción de prestaciones odontológicas en plataformas digitales. Según el vicepresidente, Facebook e Instagram se usan para ofrecer tratamientos cuya procedencia y habilitación resultan difíciles de verificar.
En algunos casos, las publicaciones no permiten identificar con claridad a los responsables ni determinar dónde se realizan las intervenciones, lo que complica la obtención de comprobantes y otros elementos necesarios para impulsar una investigación.
El tema ya había sido abordado por PRIMERA EDICIÓN en agosto, cuando el Colegio advirtió sobre ofrecimientos de atención odontológica sin habilitación en Eldorado y otras localidades, difundidos a través de publicidades en redes sociales. En aquella oportunidad, Quagliozzi había señalado la necesidad de comprobar la matrícula del profesional y la habilitación sanitaria del establecimiento antes de empezar cualquier tratamiento.
Qué puede hacer un mecánico dental y qué no
El profesional marcó una distinción entre quienes ejercen ilegalmente la odontología y los mecánicos dentales que trabajan dentro de las normas vigentes. Estos últimos tienen formación específica para elaborar prótesis y hacer trabajos de laboratorio, pero no están autorizados a atender pacientes ni a efectuar maniobras en la boca.
La Ley XVII – N.º 1 de Misiones, en su artículo 74, establece que los mecánicos dentales pueden realizar la parte mecánica de los trabajos de prótesis dental siempre por indicación escrita de un odontólogo, y les prohíbe prestar asistencia directa a los pacientes.
En la provincia también rige la Ley XVII – N.º 158, que creó el Programa de Lucha contra el Intrusismo Odontológico, orientado a prevenir el ejercicio ilegal de la profesión y a difundir información sobre los riesgos sanitarios y las competencias de cada actividad.
"Un mecánico dental no puede tocar una boca. No puede tocar un paciente", sintetizó Quagliozzi.
El circuito correcto, explicó, empieza siempre en el odontólogo: es quien hace la evaluación clínica y, cuando corresponde, encarga al laboratorio los trabajos necesarios. "En ningún momento de la cadena de trabajo el paciente puede ir al laboratorio", insistió, y recordó que esos espacios no están preparados para brindar atención clínica.
Los propios mecánicos que trabajan legalmente se ven perjudicados por quienes ofrecen servicios excediendo sus competencias o se presentan como técnicos sin la formación correspondiente. Para denunciar posibles casos de ejercicio ilegal, Quagliozzi recomendó recurrir a los canales institucionales del Colegio de Odontólogos de Misiones o contactar a un profesional matriculado que oriente sobre cómo presentar la denuncia.
Consultorios caros, pacientes que postergan y PAMI en crisis
En la charla, el vicepresidente también describió el contexto económico que atraviesa la actividad. Según explicó, la demanda de tratamientos varía con las fechas de cobro de los salarios y el nivel de endeudamiento de las familias, sobre todo por el uso de tarjetas de crédito.
Las tasas de interés condicionan la financiación y llevan a muchos profesionales a cerrar acuerdos de pago particulares. "Normalmente el odontólogo tiene que hacer esos convenios particulares o esos arreglos de uno a uno con el paciente", señaló.
Frente a las dificultades, muchas familias priorizan la alimentación, la vestimenta y otros gastos indispensables, y los tratamientos odontológicos quedan postergados. "Uno tiene que tener para darle de comer a su familia, vestir a sus hijos, y la salud pasa a un segundo plano, lamentablemente", reflexionó.
A eso se suma el costo de funcionamiento: "Mantener un consultorio odontológico es caro", remarcó, aunque sostuvo que los profesionales procuran mantener la calidad de la atención.
La situación alcanza también a los odontólogos que trabajan con PAMI. Consultado sobre el estado actual de las prestaciones, Quagliozzi respondió con una sola palabra: "Mala".
Explicó que la institución mantiene conversaciones con los profesionales que atienden a afiliados del organismo, pero consideró que todavía no se ven las mejoras necesarias. Entre los problemas mencionó la continuidad de algunas prestaciones y las demoras en los trabajos de prótesis, que tienen un circuito de facturación distinto al de las consultas generales.
Cuando se interrumpe la cadena de pagos, las consecuencias alcanzan a los odontólogos, a los laboratorios que elaboran las prótesis y a los jubilados que esperan terminar sus tratamientos. "Cuando se corta la cadena de pago, se corta para todos y se atrasan los trabajos", expresó.
El conflicto tiene antecedentes: en mayo, PRIMERA EDICIÓN informó sobre la suspensión de prestaciones odontológicas de PAMI y denuncias de atrasos de hasta seis meses en los pagos. Luego el organismo nacional comunicó que había abonado vencimientos pendientes, aunque siguieron los cuestionamientos por los valores de las prestaciones.
"En el medio siempre queda el eslabón más débil, que en este caso son el abuelo y el odontólogo", manifestó Quagliozzi.
Casi mil matriculados, pero concentrados en Posadas
El vicepresidente aportó datos actualizados sobre los profesionales que ejercen en la provincia: Misiones se acerca a los 1.000 odontólogos matriculados, de los cuales alrededor del 95% está en actividad.
La distribución, sin embargo, es desigual: casi la mitad de los registrados se concentra en Posadas y el resto se reparte mayoritariamente entre las ciudades más grandes. "Tenemos pocos odontólogos en distintas localidades, lamentablemente", señaló.