Extranjerización de tierras: el límite de Figueroa que obligó al oficialismo a dar marcha atrás
El gobernador Rolando Figueroa fue el único que se opuso públicamente a la extranjerización de tierras. Su postura hizo tambalear al oficialismo y provocó un cambio inesperado en el Senado. ¿Qué pasó después?
El Senado fue escenario de un giro político inesperado cuando el oficialismo nacional decidió retirar el capítulo sobre extranjerización de tierras del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La movida llegó después de que varios gobernadores, incluido Rolando Figueroa, expresaran su rechazo.
El mandatario neuquino fue el único que se pronunció públicamente antes de la votación, con un mensaje contundente desde el interior provincial: “No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional”.
¿Qué pasó en el Senado?
La iniciativa nacional, que buscaba blindar la propiedad privada, incluía un apartado que habilitaba la venta de tierras a extranjeros. Sin embargo, la resistencia de Figueroa encendió las alarmas y otras provincias comenzaron a revisar su posición.
La senadora Julieta Corroza fue la primera en anunciar que no acompañaría ese capítulo, seguida por representantes de Salta y Tucumán. Con la pérdida de apoyos, el oficialismo se quedó sin la mayoría necesaria y optó por retirar el artículo cuestionado.
Neuquén y su posición estratégica
La postura de Figueroa no es casualidad. Neuquén alberga recursos clave como Vaca Muerta, cuencas hídricas, lagos cordilleranos y zonas de frontera con enorme potencial turístico, productivo y minero.
Para la provincia, la tierra no es un tema abstracto: está ligada al desarrollo económico, la soberanía territorial y el futuro de las comunidades del interior. Por eso, el gobernador envió un proyecto a la Legislatura provincial para que las tierras fiscales solo puedan adjudicarse a personas humanas o jurídicas argentinas.
Figueroa eligió comunicar su decisión desde una localidad del interior, lejos de los despachos porteños, un gesto simbólico que refuerza su mensaje: Neuquén quiere crecer e invertir, pero sin resignar el control de su territorio.
El gobernador no solo frenó una norma nacional, sino que también buscó ordenar una posición provincial: las tierras neuquinas deben priorizar el arraigo, la producción y el desarrollo de los argentinos que viven y trabajan en la provincia.