Fabio Santana, excombatiente de Malvinas, cantará el Himno en la despedida de Messi: "Todo no fue en vano"
Fabio Santana, excombatiente de Malvinas, será el encargado de cantar el Himno en la despedida de Messi. Antes de salir al Monumental, recordó a sus compañeros y se quebró: "Todo no fue en vano".
El Monumental se prepara para una jornada que mezcla fútbol, memoria y emoción. Este domingo, antes de que Lionel Messi tenga su despedida oficial con la camiseta de la Selección, el encargado de entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino será Fabio Santana, cantante y excombatiente de la Guerra de Malvinas.
En diálogo exclusivo con TN, Santana describió el torbellino de sensaciones que lo atraviesa a poco de salir al campo de juego. "Los shows ya comenzaron. Estoy esperando a que me toque a mí. No estoy nervioso, es una adrenalina especial. Estoy ansioso, no lo voy a negar, pero soy muy feliz. Me siento un privilegiado", confesó, visiblemente conmovido por el clima festivo que se vive en las inmediaciones del estadio de River.
Para el artista, la jornada entrelaza dos símbolos que considera esenciales para la identidad nacional: el reconocimiento a los héroes del Atlántico Sur y el homenaje al máximo referente del fútbol argentino. "Cuando los vi a estos chicos desplegar el trapo sobre Malvinas, sentí una emoción tremenda. Lloré mucho, me acordé de todo lo que había pasado y de mis compañeros. Dije: 'Todo no fue en vano'. Los jugadores nos dieron una felicidad colectiva, es un honor estar en la despedida del Diez", relató.
Un himno con dos causas que unen
Santana subrayó el peso simbólico de interpretar el himno en una fecha histórica. "Soy un privilegiado de poder estar en este momento y cantar la canción más hermosa del mundo con las causas que más unen al pueblo argentino. Cuando vos hablás de Malvinas, todos concluyen en que son argentinas. ¿Y qué más decir sobre Messi? Nos enseñó que haciendo las cosas bien y siendo amigos de los amigos, también se puede ser un buen líder", reflexionó.
El cantante también se refirió al largo camino de sanación personal que atravesó tras el conflicto bélico de 1982 y al proceso de desmalvinización. "En algún momento nos sentimos proscritos, sobre todo al principio cuando vinimos, la pasamos mal... Yo estuve 30 años sin poder hablar de lo que me pasó en la guerra. Hoy, Malvinas es una historia de amor, a la patria y a la argentinidad. Es un sentimiento, porque cuando sale una bandera que pintaron unos pibes de Fuerte Apache, resulta que la argentinidad está al palo. Es maravilloso", concluyó.