Falla eléctrica casi suspende la final, pero la rápida acción municipal salvó la noche
La primera final de básquet entre Urquiza y Palermo estuvo a punto de suspenderse por un corte de luz. ¿Qué pasó después? La rápida respuesta municipal y un final infartante te esperan en esta nota.
La primera final del campeonato entre Club General Urquiza de La Leonesa y Palermo de Las Palmas quedará en el recuerdo por mucho más que el resultado. Una falla eléctrica estuvo a punto de frustrar el partido, pero la rápida respuesta municipal permitió que se jugara la misma noche.
Cuando todo estaba listo para el salto inicial, un corte de luz dejó a oscuras el estadio de Urquiza. La desilusión invadió a los presentes, pero la solución llegó más rápido de lo esperado. La Municipalidad de La Leonesa, encabezada por el intendente José Carbajal, puso a disposición el Microestadio local para garantizar la disputa del encuentro.
La gestión, que contó con el acompañamiento de la diputada provincial Elda Lela Insaurralde, resolvió el inconveniente en tiempo récord. El gesto fue valorado por dirigentes, jugadores y simpatizantes, quienes destacaron que se priorizó el desarrollo de la competencia y se evitó que un problema ajeno al espectáculo privara al público de una de las citas más importantes de la temporada.
El compromiso de Palermo
También merece destacarse la predisposición del plantel y cuerpo técnico de Palermo de Las Palmas, que aceptaron disputar el encuentro en un escenario distinto al previsto. Su actitud demostró compromiso deportivo y respeto por la organización del torneo.
Un partido vibrante
Ya con la pelota en juego, el espectáculo estuvo a la altura de las expectativas. Palermo fue protagonista durante gran parte del partido, manejó el marcador y llegó al último cuarto con una ventaja que lo acercaba al primer punto de la serie.
Sin embargo, en el momento de mayor presión apareció la experiencia de Urquiza. El equipo dirigido por Daniel Chávez mostró carácter, ajustó su defensa y encontró respuestas en ofensiva para revertir el resultado en los minutos finales. Así, terminó imponiéndose por un ajustado 73-71 y tomó ventaja de 1-0 en la serie al mejor de tres.
Para el conjunto de Las Palmas quedó la sensación de haber dejado escapar una gran oportunidad. Su baja efectividad desde la línea de tiros libres fue un factor determinante, ya que desperdició entre 14 y 16 puntos que pudieron haber cambiado el desenlace del encuentro.
Lo que dejó la primera final
La primera final tuvo todos los ingredientes de una definición inolvidable: incertidumbre, una rápida respuesta institucional para que el espectáculo pudiera realizarse y un cierre vibrante dentro de la cancha. Urquiza dio el primer paso, pero la serie todavía promete nuevas emociones.