Fallece a los 84 años el controvertido fundador de la Liga Norte, el hombre que quiso dividir Italia
El fundador de la Liga Norte, figura clave de la derecha italiana y artífice del sueño secesionista de la Padania, ha fallecido. Te contamos la historia del hombre que desafió a Roma y marcó una era.
El panorama político italiano se tiñe de luto con la muerte de Umberto Bossi, una figura que marcó a fuego la derecha del país. El líder histórico, conocido por su retórica antiinmigrante y su sueño secesionista de una “Padania” independiente, falleció este jueves a los 84 años en Varese, al norte de Italia, tras un breve paso por cuidados intensivos. Su legado, tejido entre la influencia gubernamental y los escándalos de corrupción, divide aún las aguas.
La noticia de su deceso generó inmediatas reacciones en la clase dirigente. La primera ministra, Giorgia Meloni, destacó que Bossi, “con su pasión política, marcó una fase importante de la historia italiana y realizó una contribución fundamental”. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, señaló en la red social X que el fundador de la Liga Norte había sido “una figura clave para propiciar el cambio en Italia”.
Bossi, amigo cercano del magnate Silvio Berlusconi, logró lo impensable: transformar un pequeño movimiento regionalista en un actor de peso nacional. Su partido, fundado a finales de los años 80, se convirtió en un pilar de gobiernos de coalición, aunque su trayectoria estuvo siempre salpicada por la polémica.
¿Quién fue realmente Umberto Bossi?
Con un estilo provocador y directo, Bossi dedicó su carrera a atacar lo que él denominaba “Roma Ladrona”, acusando al gobierno central de saquear los recursos del norte, más rico e industrializado. Su objetivo declarado era la separación de esa zona del sur del país, al que consideraba una carga económica.
En un acto simbólico cargado de significado, en septiembre de 1996 proclamó la independencia del norte bajo el nombre de “república federal independiente y soberana de Padania”. Este término, que históricamente se refiere a la llanura del río Po, fue extendido por Bossi para abarcar regiones hasta la Toscana, en el centro de Italia.
Su carrera institucional fue extensa: fue ministro, diputado, senador y europarlamentario, acumulando casi 30 años de servicio parlamentario continuo. Sin embargo, esa misma carrera estuvo empañada por investigaciones judiciales. Fue investigado y condenado en varios casos, incluyendo uno por malversación de fondos en 2017 que le valió una condena a más de dos años de prisión, aunque luego fue anulada por prescripción.
Un legado de confrontación y cambio
La salud de Bossi dio un giro en 2004, cuando un derrame cerebral lo alejó temporalmente de la primera línea política. A pesar de las secuelas y las dificultades para hablar, regresó con fuerza a la campaña para las elecciones generales de 2008, donde no dudó en atacar a la “escoria romana” y arremeter contra los inmigrantes, un blanco constante de su discurso.
El ocaso de su liderazgo dentro del partido llegó en 2012, cuando se vio obligado a dimitir tras ser salpicado por acusaciones de corrupción relacionadas con el cobro de comisiones ilegales. Su sucesor, Matteo Salvini, le daría un nuevo rumbo al movimiento, eliminando la palabra “Norte” del nombre para intentar captar votos en el sur y transformándolo en el partido “Liga” que hoy forma parte del gobierno de coalición de Meloni.
Pese a todo, Bossi nunca abandonó completamente la escena. En un giro testamentario de su tenacidad, en septiembre de 2022, con 81 años, fue reelegido diputado nacional por Varese. Aunque inicialmente un error técnico lo dio por excluido, finalmente logró ocupar su escaño, cerrando una vida pública tan longeva como polémica.
Su muerte cierra el capítulo de uno de los políticos más iconoclastas y determinantes de la Italia contemporánea, un hombre que soñó con fracturar el mapa de su país y cuyo legado, para bien o para mal, sigue muy presente en el tablero político actual.