Falsos médicos, ambulancias sin oxígeno y escuchas que estremecen: nueve detenidos
Nueve detenidos, 38 allanamientos y 30.000 horas de escuchas: así funcionaba la banda que se hacía pasar por un servicio de emergencias premium para afiliados de obras sociales. Lo que revelaron los audios es escalofriante.
Una banda que simulaba ser un servicio de emergencias premium para afiliados del PAMI, IOMA y otras obras sociales quedó al descubierto tras cinco años de investigación. Los detenidos atendían a pacientes sin título habilitante y las ambulancias tenían tubos de oxígeno vacíos.
La Policía de la Provincia de Buenos Aires desarticuló una organización criminal que, bajo la fachada de una empresa de asistencia médica y ambulancias privada, estafaba a obras sociales con prestaciones de alta complejidad que nunca se concretaban o se ejecutaban de manera deficiente. Fuentes judiciales y del Ministerio de Seguridad bonaerense confirmaron a LA NACION que hay nueve sospechosos detenidos.
La investigación, a cargo del fiscal Darío Provisionato de la UFI N° 1 de Florencio Varela, se extendió durante cinco años. El punto de partida fueron una serie de discusiones dentro del PAMI por el servicio de emergencias contratado para los afiliados de Quilmes, Berazategui, Florencio Varela y Almirante Brown.
Una farsa con credenciales falsas
Según fuentes policiales, la organización tenía su base operativa en Florencio Varela y utilizaba como pantalla un servicio de asistencia médica y ambulancias. La banda distribuía funciones operativas, logísticas y contables, e incluía a personas que facilitaban nombres, sellos y credenciales médicas para sostener la maniobra.
Los falsos médicos y enfermeros cubrían turnos de hasta 24 horas corridas. El instrumental médico que poseían era solo para la puesta en escena. Las ambulancias, presentadas como de alta complejidad, eran en realidad camionetas de muchos años de antigüedad, con tubos de oxígeno vacíos y equipadas únicamente con sillas de ruedas.
Un detective judicial explicó a LA NACION que los supuestos enfermeros no habían cursado ni siquiera un curso básico de enfermería. Los que se presentaban como médicos, ante cualquier dolor, recetaban siempre el mismo analgésico. Las ambulancias eran tripuladas por choferes y acompañantes de distintas nacionalidades.
Escuchas escalofriantes
La causa judicial ordenó la intervención de 20 líneas telefónicas y se acumularon 30.000 horas de escuchas. Para el Ministerio de Seguridad bonaerense, el aspecto más grave surge de esas conversaciones, donde se mencionan situaciones extremas durante las supuestas asistencias, posibles episodios de abandono de personas y prácticas que habrían puesto en riesgo la vida y la integridad de los pacientes.
El análisis de los llamados reveló cómo los coordinadores de la red daban instrucciones en tiempo real sobre cómo suturar a una persona herida. Ante cuadros críticos dentro de los vehículos, y con el único fin de no perder la cápita de la prestación, guiaban telefónicamente a los falsos enfermeros sobre cómo introducir la aguja y realizar los nudos en heridas abiertas, ignorando las normas elementales de asepsia y anestesia.
En las últimas horas, detectives de la Dirección de Investigaciones contra el Crimen Organizado realizaron 38 allanamientos que culminaron con las nueve detenciones. Los sospechosos serán indagados por el fiscal Provisionato en las próximas horas. La orden fue del juez de Garantías Marcelo Villagra.
Facturación apócrifa y empresas fantasma
Desde la policía bonaerense detallaron el modus operandi contable: las empresas confeccionaban boletas y facturaciones apócrifas con abultados sobreprecios. Cobraban por servicios médicos de alta complejidad que jamás se prestaron o que se ejecutaron de manera deficiente por personal no calificado, dentro de ambulancias reacondicionadas de forma precaria.
Una vez que el dinero de la estafa ingresaba, los contadores utilizaban sociedades pantalla y empresas fantasma para reintroducir esos fondos en el circuito legal mediante simulación de contratos y balances adulterados. Además, este equipo se encargaba de tramitar habilitaciones fraudulentas ante los organismos de control para mantener la impunidad operativa de los búnkeres médicos.
La investigación sigue en curso y los detenidos quedaron a disposición de la Justicia.