Faltaron 8 diputados y la sesión contra el DNU de Milei no arrancó: qué pasó con los salteños
La oposición juntó 121 diputados, pero necesitaba 129 para debatir el DNU que cambió alquileres y prepagas. Una ausencia salteña quedó en el centro de la escena.
La Cámara de Diputados vivió este jueves 15 de octubre una jornada que quedó en la nada. La oposición no logró reunir el quórum necesario para abrir el debate sobre el rechazo al DNU 70/23, el decreto que Javier Milei firmó al asumir y que transformó las reglas de los alquileres, las prepagas y el comercio, entre otras actividades.
A las 14:30 había 121 legisladores sentados en sus bancas. El número mínimo para sesionar es 129. Esa diferencia de ocho diputados fue suficiente para que la sesión nunca comenzara y nadie llegara a votar si estaba a favor o en contra del decreto.
Los diputados salteños Bernardo Biella y Pablo Outes estuvieron presentes en el recinto, pero su presencia no alcanzó para destrabar la situación.
Por qué este decreto toca el bolsillo de todos
Aunque el nombre suene lejano, el DNU 70/23 metió mano en cuestiones de la vida diaria. Derogó la Ley de Alquileres, modificó reglas para las prepagas y eliminó normas que regulaban el comercio. Por eso, la discusión que quedó trunca involucra directamente a inquilinos, usuarios de coberturas médicas y consumidores en general.
La oposición pretendía rechazar el decreto. El Gobierno, en cambio, buscaba sostenerlo y advertía que una derogación total traería problemas en los sectores que ya cambiaron sus reglas desde que entró en vigencia. Esas posiciones debían confrontarse en el recinto, pero la falta de legisladores frenó todo.
La ausencia salteña que llamó la atención
Entre los que no ocuparon su banca estuvo Yolanda Vega, diputada por Salta y cercana al gobernador Gustavo Sáenz, según informó Infobae. Su faltazo se sumó al de legisladores de Santa Fe, Córdoba, Misiones, Chubut, Tucumán y Jujuy.
El caso más llamativo fue el de la jujeña María Inés Zigarán, que había firmado el pedido para convocar la sesión pero finalmente no apareció. Como la oposición quedó a ocho diputados del número necesario, cada ausencia pesó.
Hasta el momento no trascendió una explicación de Vega sobre por qué no asistió.
Otros temas que quedaron en el freezer
La sesión también tenía previsto tratar la extensión de la emergencia en discapacidad y proyectos vinculados con deudas y atrasos en los pagos. La oposición los había incluido para sumar respaldos, pero tampoco pudieron debatirse.
Otro punto era la venta de tierras a extranjeros. Antes de la sesión, la Corte Suprema había suspendido de manera provisoria el artículo del DNU que eliminaba los límites de la Ley de Tierras. Además, el oficialismo acordó incorporar restricciones a esas ventas en otro proyecto, previsto para la semana próxima.
El festejo del Gobierno y el desafío opositor
El Gobierno celebró que la sesión no pudiera comenzar. Para el oficialismo, evitar el debate significó superar una discusión que podía poner en riesgo uno de sus principales decretos.
Para la oposición, el desafío será conseguir más apoyos si vuelve a convocar una sesión. Lo concreto es que este jueves no se rechazó ni se aprobó el DNU: no hubo suficientes diputados para empezar a discutirlo. Esa es la diferencia clave para entender lo que ocurrió.