Familias de Bariloche en alerta: denuncian que el cambio de obra social deja a pacientes crónicos sin atención
El cambio de obra social de las Fuerzas Armadas dejó a pacientes crónicos de Bariloche sin atención. ¿Qué pasará con los tratamientos que no pueden esperar?
El traspaso de la cobertura médica de los afiliados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad a la prepaga Medicus desató una ola de reclamos en Bariloche. Familias denuncian demoras en autorizaciones, suspensión de prestaciones y una total falta de respuestas para niños y adolescentes con enfermedades crónicas que necesitan seguimiento permanente.
Patricia Puelman, madre de Zoe, una adolescente de 15 años con enfermedad de Crohn, resumió el drama: “Los recortes y cortes en las prestaciones de salud están dejando a pacientes crónicos en una situación de enorme vulnerabilidad”. Su hija requiere controles médicos constantes, estudios, medicación y atención de especialistas.
¿Qué hay detrás del cambio de cobertura?
En diciembre, el presidente Javier Milei anunció la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (Iosfa), que arrastraba una deuda de más de 213.900 millones de pesos. En mayo, el Ministerio de Seguridad de la Nación confirmó que los efectivos pasarían a la prepaga Medicus.
El traspaso se concretó en junio, y tanto Defensa como Seguridad aseguraron que sería “una transición ordenada y sin interrupciones”, garantizando que “no se interrumpirán las prestaciones”. Sin embargo, la realidad en Bariloche parece ser otra.
Centros de salud que dejan de atender
Patricia contó que “desde la semana pasada, los principales centros asistenciales de Bariloche decidieron suspender la atención a los afiliados debido a la deuda que, según informan, mantiene la anterior obra social, Iosfa”.
“Durante años, los pacientes cumplimos con nuestros aportes y no podemos convertirnos en rehenes de un conflicto administrativo y económico entre las obras sociales y los prestadores”, planteó. Y agregó: “Hoy miles de afiliados nos encontramos en un verdadero limbo sanitario, con nuestros derechos vulnerados y con una enorme incertidumbre sobre cómo continuar con tratamientos que no pueden esperar”.
Este diario intentó obtener una respuesta de Medicus, pero no hubo éxito.
El caso de Zoe: una enfermedad que no espera
Zoe padece enfermedad de Crohn, una patología inflamatoria intestinal crónica. Su madre explicó que “su seguimiento requiere profesionales que conocen su historia clínica, sus tratamientos y las complicaciones. Ya tenemos una complicación porque en Bariloche no hay gastroenterología pediátrica especializada para su patología”.
La joven tiene una consulta virtual programada para el 25 de agosto con su médica tratante, donde definirán los estudios de septiembre: videocolonoscopía, biopsias y otros procedimientos. “La incertidumbre sobre dónde y cómo podremos acceder a esas prestaciones genera una enorme preocupación”, admitió Patricia.
La mujer advirtió que se ven obligados a recurrir al sistema público de salud, “que ya se encuentra colapsado”. Y remarcó: “Esto no solo perjudica a mi hija, sino que también aumenta la presión sobre un sistema que ya trabaja al límite de su capacidad”.
Más familias afectadas
Lucrecia, otra damnificada, contó que uno de sus cinco hijos, de 16 años, tiene Colitis Ulcerosa, una enfermedad poco frecuente que exige controles permanentes. El joven posee Certificado Único de Discapacidad (CUD), pero la prepaga no le cubre los análisis urgentes que pidió la gastroenteróloga infantil.
“Solo nos responden que abonemos los estudios para luego solicitar el reintegro”, dijo. Los análisis cuestan 500.000 pesos, un monto que no pueden afrontar. Además, desde mayo esperan el reintegro de una consulta virtual que nunca llegó.
Yanina, por su parte, relató que su hija Pilar, de 11 años, con TEA (Trastorno del Espectro Autista), no pudo renovar el CUD ni garantizar sus terapias por “las trabas administrativas por la interrupción del servicio”.
Otra familia tuvo que llevar a su hijo adolescente al hospital público porque su cuadro se agravó. Le indicaron una tomografía, pero la prepaga no la cubría. “Estamos pagando una prepaga que no brinda las prestaciones necesarias en un momento crítico”, advirtieron.
Recurso de amparo y reclamos
Patricia presentó un recurso de amparo a través de la Defensoría Federal en Bariloche para exigir la cobertura integral. “No buscamos privilegios. Solo pedimos que se respeten los derechos de nuestro hijo”, expresó.
La situación afecta a muchos más: “Hay muchas personas con enfermedades crónicas, adultos mayores, personas con discapacidad y familias que hoy ven interrumpidos tratamientos, consultas y estudios por conflictos administrativos y económicos que les son completamente ajenos”, cerró Patricia.