Familias pampeanas ahogadas en deudas: las financieras extrabancarias y el hostigamiento que desespera a los consumidores
¿Sabías que las financieras pueden hostigarte por una deuda? En La Pampa, las denuncias se disparan y hay más de 10.000 empresas online. Conocé cómo defenderte.
La crisis económica golpea fuerte en La Pampa y las financieras extrabancarias se aprovechan. Las denuncias por deudas imposibles de pagar y el hostigamiento de las cobranzas se multiplican en Defensa del Consumidor. ¿Hasta dónde llega el acoso a los deudores?
Florencia Rabario, titular del organismo, reveló en Radio Kermés que los reclamos por deudas financieras, sobre todo las extrabancarias, ya superaron a otras problemáticas históricas. “En Defensa se produce una especie de espejo de lo que ocurre en la calle”, aseguró.
El contexto es crítico: “la población está sufriendo una situación económica muy difícil” y muchas personas “han caído en mora”. Las familias no encuentran acuerdos de pago razonables y las empresas exigen cancelar deudas en pocas cuotas con montos imposibles de afrontar.
Hostigamiento: llamados, amenazas y manipulación psicológica
Pero el problema no termina en las deudas. Rabario contó que se multiplicaron los casos de personas que denuncian llamados reiterados, contactos a horarios inadecuados y comunicaciones con terceros. Incluso, las financieras llaman a los empleadores o exparejas de los deudores, sin que esos datos hayan sido proporcionados.
“Ya bastante difícil es tener una deuda y tal vez no poder afrontarla en ese momento a que estén las empresas atrás hostigando, cansando, haciendo una manipulación psicológica al consumidor”, sostuvo la funcionaria.
Desde el organismo remarcan que estar en mora no habilita a una empresa a hostigar. Una comunicación para informar un vencimiento es diferente a los contactos invasivos o fuera de horario. Esas prácticas pueden denunciarse.
¿Qué hacer frente al hostigamiento?
Defensa del Consumidor recomienda conservar toda la evidencia: mensajes de WhatsApp, correos, registros de llamadas y cualquier comunicación recibida, incluso las que terceros hayan recibido. Con capturas de pantalla alcanza para iniciar una denuncia.
El procedimiento incluye una primera notificación formal a la empresa para que cese el hostigamiento. Si continúa, se realiza una segunda intimación y luego se avanza a una etapa sumarial con posibles sanciones.
“Uno no atenta contra el cobro de la deuda en sí misma, sino con las formas empleadas”, aclaró Rabario.
El avance de las financieras y el problema de los intereses
Otro punto central es el crecimiento de las financieras de crédito para consumo, mucho más desreguladas que los bancos. Mientras las entidades bancarias están reguladas por el Banco Central, las financieras operan con un esquema mucho más flexible.
“Muchas veces no accedemos a esos créditos porque no guardamos el perfil que el banco necesita”, explicó. Así, aparecen empresas que ofrecen dinero rápido, incluso solo con el DNI. La falta de regulación específica puede generar condiciones de financiamiento muy costosas para quienes ya atraviesan dificultades.
30 financieras físicas y más de 10.000 online
En La Pampa hay unas 30 financieras con puntos físicos, aunque no todas están inscriptas en el registro provincial. El organismo realiza fiscalizaciones periódicas, pero el mayor desafío está en las plataformas digitales.
En una reunión con autoridades nacionales, le informaron que existen más de 10.000 empresas prestadoras de crédito online. Muchas mutan, desaparecen o transfieren sus carteras de deuda, lo que dificulta el control.
El consumidor puede contratar un préstamo con una empresa y luego descubrir que la deuda fue cedida a otra firma, sin saber quién es el nuevo acreedor. “Son difíciles”, resumió la funcionaria.
Denuncias online y derechos del consumidor
El aumento de denuncias también se debe a una mayor difusión de los derechos y a la simplificación de los mecanismos para reclamar. El servicio es gratuito y las denuncias pueden hacerse online, con asistencia para completar los formularios.
El mensaje es doble: la deuda debe afrontarse cuando sea posible, pero la mora no habilita prácticas abusivas de cobranza.