Farmear aura: una psicoanalista reveló qué hay detrás de la práctica que se trasladó de las pantallas a la plaza
La práctica que nació en los videojuegos ya se traslada a las plazas de Roca y genera posturas encontradas. Una psicoanalista pidió no apurarse a juzgarla y puso el foco en algo que casi nadie menciona.
Los gestos repetidos en busca de aprobación dejaron de ser un fenómeno exclusivo de los videojuegos y las redes: ahora también ocurren cara a cara en plazas y espacios públicos. En Roca ya se vieron batallas de "farmear aura" con presencia de niños y adolescentes, y una especialista puso el foco en qué expresa esa conducta.
La psicoanalista Patricia Weigandt, directora de la revista El Hormiguero Psicoanálisis, Infancias y Adolescencias, dialogó con NoticiasNet sobre la práctica que se popularizó entre los más jóvenes. Lejos de instalarse en una postura a favor o en contra, propuso analizar el fenómeno dentro del contexto actual.
¿Un ritual o algo distinto?
"Este es un fenómeno que se presenta ahora, pero que en realidad no es el primero de este estilo. Las palabras a utilizar me parece que tienen que ser muy medidas y muy precisas", advirtió Weigandt, que pidió evitar definiciones apresuradas cada vez que aparece una conducta nueva entre los jóvenes.
La especialista reconoció que la palabra "ritual" puede servir como punto de partida, aunque con reparos. "Los ritos tienen en realidad un libreto previo simbólico que hace el lugar del acto entorno de un universo simbólico un poco más amplio", explicó, y comparó con los ritos religiosos: "Cuando se festeja un rito religioso es una puesta entorno de un guión que de alguna forma tiene que ver con el relato, los elementos simbólicos, escritos, de eso que ahí se intenta poner en escena".
Para la psicoanalista, la diferencia está en el contexto: "Las épocas que corren, no solamente para los jóvenes, nos encuentran como bastante pobres de elementos simbólicos y con un predominio importante de la pura imagen".
De la pantalla al encuentro cara a cara
Weigandt señaló que lo novedoso no es solo la práctica en sí, sino el salto al espacio público. "El fenómeno nuevo, si se puede decir de alguna manera, es que esto salte a la pantalla y se traslade a los espacios públicos como plazas con un encuentro personal, material, concreto entre los jóvenes y sus cuerpos", remarcó.
En esa escena, el elemento que predomina es la mirada del otro. "El elemento que predomina es el de la mirada y el de la espera de la aprobación del otro", resumió. Y agregó: "Tendríamos ahí que pensar cuáles son las expectativas alrededor de eso y cuál es el alcance que eso puede tener en esos adolescentes que participan de este fenómeno, de esta puesta en escena, de este rito".
La especialista aclaró que términos como "puesta en escena" o "rito" deben usarse con cautela: "Tenemos que ser muy cautos porque son palabras que tienen mucho peso simbólico en prácticas como el teatro, las artes, y esto no es arte".
Sin embargo, encontró un aspecto que considera valioso: que los jóvenes se encuentren físicamente. "La diferencia con esto apareciendo en las redes es que se da en un encuentro más concreto entre los cuerpos de estos jóvenes de manera presencial", sostuvo, y remarcó que ese tipo de encuentro "por estas épocas no abunda".
Ni a favor ni en contra: leer qué está pasando
El fenómeno generó opiniones divididas. Algunos lo cuestionan por considerarlo otra expresión de la cultura de las pantallas; otros destacan que saca a los jóvenes de sus casas y los lleva al aire libre. Para Weigandt, el debate pasa por otro lado: "Yo no creo que podamos estar a favor o en contra de esto. Me parece que lo que es necesario es que hagamos una lectura de esto".
La psicoanalista puso el acento en la repetición de gestos y en la intensidad con que se sostiene en el tiempo. "Un elemento que está muy presente en este tipo de fenómeno es el tema de la repetición. Se repiten una serie de gestos", indicó, y añadió que "la intensidad de esa repetición, el sostén de esa repetición en el tiempo, en esa puesta en marcha de este fenómeno, tiene una gran importancia".
¿Por qué esa búsqueda de aprobación adquiere tanta fuerza entre algunos adolescentes? Para Weigandt, una clave está en la necesidad de reconocerse en los pares. "Este es el modo en el que los adolescentes de esta época en nuestras latitudes encuentran para reconocerse entre ellos y para alojarse a la manera de un espejo en sus pares", planteó.
Y marcó una diferencia con otras épocas: "Los adolescentes se juntaban en pos de hacer teatro, militar ideológicamente y otras cuestiones". En ese sentido, concluyó que el mapa de las juventudes actuales es más amplio que este fenómeno puntual: "Sigue habiendo jóvenes que se reúnen para otras cosas, para hacer música, para discutir, para debatir, para leer, para hacer teatro, que no son estos jóvenes".
