FATE en pie de guerra: los trabajadores se movilizan a La Plata con un ultimátum para Kicillof
Los trabajadores de FATE marchan a La Plata con un pedido urgente para el gobernador. ¿Lograrán evitar el cierre de la única fábrica de neumáticos para camiones del país en un momento crítico?
El conflicto por el cierre de la planta de neumáticos FATE escala a un punto crítico. El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) convocó a una movilización masiva a la capital bonaerense para este miércoles 1° de abril, con un reclamo directo al gobernador Axel Kicillof. La medida busca forzar una solución definitiva ante lo que califican como un “lock out patronal ilegal”.
La convocatoria, difundida este sábado, establece que los trabajadores partirán en micros a las 9:00 desde las fábricas. La concentración está prevista para las 13:00 en Plaza San Martín de La Plata, para luego marchar hacia la Casa de Gobierno provincial.
El objetivo central es entregar una carta formal solicitando una reunión urgente con el mandatario. Buscan una intervención directa que destrabe el conflicto y garantice la continuidad laboral de miles de familias.
¿Una catástrofe social en ciernes?
Desde el sindicato, conducido por Alejandro Crespo, advirtieron que el cierre de la planta podría derivar en una “catástrofe social”. El impacto no sería solo sobre los operarios de planta, sino que se extiende a un universo mucho mayor.
Según detallaron, la actividad de FATE involucra a trabajadores administrativos, empresas proveedoras, servicios de logística, personal tercerizado y una red de puntos de venta. Esto eleva el número de familias afectadas en la provincia de Buenos Aires a miles.
Alerta máxima por el abastecimiento nacional
El SUTNA remarcó un punto estratégico de suma gravedad: FATE es la única fabricante de neumáticos para camiones y colectivos del país. Su cierre pondría en jaque sectores vitales de la economía y los servicios.
La advertencia es clara: un eventual cierre afectaría el transporte de alimentos, el funcionamiento del transporte público y servicios esenciales como ambulancias o autobombas. La continuidad de la planta se presenta como una cuestión de abastecimiento nacional.
La cuenta regresiva de una negociación tensa
Esta movilización no surge de la nada. Se inscribe en una serie de acciones que el gremio lleva adelante desde hace más de un mes. El conflicto ya había escalado días atrás con gestiones institucionales y marchas a la Legislatura bonaerense.
Previamente, el gobierno de la Provincia intervino tras el vencimiento de una conciliación obligatoria dictada por Nación. Se dispuso una instancia de negociación forzada por 15 días, basada en la Ley 10.149, buscando generar condiciones de diálogo.
Paralelamente, los trabajadores impulsaron en la Legislatura un proyecto para declarar de utilidad pública la planta. La iniciativa permitiría su ocupación temporal por parte del Estado para sostener la producción y los puestos de trabajo.
Un miércoles decisivo en La Plata
La marcha del próximo miércoles coincide con un momento clave: el vencimiento de la instancia de negociación abierta por la Provincia. Esto suma una presión adicional sobre el Ejecutivo bonaerense, colocando al gobierno de Kicillof en el centro de la escena.
Con este nuevo reclamo en las calles de La Plata, el sindicato busca forzar una definición política que evite el cierre definitivo. Bajo la consigna “FATE no se cierra”, intentarán visibilizar el conflicto y conseguir una respuesta directa del gobernador.
El escenario, por ahora, sigue sin resolución. La movilización del 1° de abril se perfila como un intento final de los trabajadores por torcer el rumbo y salvar la fuente de trabajo de miles de bonaerenses.