Federico tiene 25 años y no puede hablar: la ley que nació de su historia ya es realidad en Río Negro
Federico tiene 25 años y nació con síndrome de Angelman. Su familia buscó desesperadamente una forma de que pudiera comunicarse. Esa búsqueda terminó convirtiéndose en una ley que ya rige en Río Negro.
La Legislatura de Río Negro sancionó la Ley Federico, una norma que establece la instalación de tableros de Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) en espacios públicos provinciales para que las personas con dificultades del habla puedan expresarse sin depender exclusivamente del lenguaje oral.
La iniciativa, impulsada por JSRN, alcanzará áreas como salud, educación, cultura, turismo y administración pública. El nombre de la ley homenajea a un joven de Viedma que, con su historia, dio origen al proyecto.
Qué son y cómo se usan los tableros de comunicación
Los tableros combinan pictogramas, imágenes y símbolos que permiten expresar necesidades e interactuar con el entorno a través de indicaciones visuales. No reemplazan el habla, sino que la complementan.
La herramienta fue pensada para personas con dificultades del lenguaje, como quienes tienen autismo, parálisis cerebral, afasia o síndromes genéticos. Pero los fundamentos de la ley también señalan que los paneles impresos pueden ser útiles en situaciones de emergencia, para infantes, extranjeros y adultos mayores.
La historia de Federico que impulsó la norma
Federico es un joven rionegrino de 25 años que nació con síndrome de Angelman, un trastorno neurogenético que provoca una ausencia o reducción muy severa del habla.
Según los fundamentos del proyecto de JSRN, su familia comenzó a buscar herramientas para que pudiera comunicarse cuando en Viedma todavía no había un desarrollo extendido de sistemas alternativos. Ese camino requirió el acompañamiento de áreas como fonoaudiología y educación.
La iniciativa familiar permitió extender la propuesta para que otras personas puedan comunicarse sin depender de apoyos individuales, sino también de las condiciones que ofrecen las instituciones y el entorno.
Dónde se instalarán y quién los implementará
La ley contempla la colocación de los tableros en organismos públicos como hospitales, escuelas y dependencias estatales, además de espacios culturales y turísticos.
El Ministerio de Desarrollo Humano, a través de la Subsecretaría de Políticas Públicas para Personas con Discapacidad, será la autoridad de aplicación. Tendrá a su cargo instrumentar la señalética, definir los modelos y establecer las ubicaciones específicas.
En cuanto a los costos, los fundamentos destacan que se trata de una herramienta de bajo costo que puede mejorar la autonomía y reducir las barreras de comunicación. La norma invita a los municipios a adherir.