Femicidio en Formosa: amplían los cotejos de ADN a 10 hombres del entorno de la víctima
¿Qué encontraron en los nuevos análisis? La Justicia amplía los cotejos de ADN y analiza alambres que podrían ser decisivos para resolver el femicidio de Xiomara Portillo.
La investigación por el femicidio de Xiomara Portillo, la adolescente de 16 años hallada sin vida en un descampado de Formosa, incorpora nuevas pruebas que podrían ser clave. La defensa de los dos imputados solicitó que se amplíen los análisis genéticos a diez hombres que formaban parte del círculo íntimo de la joven, en un intento por desligar a sus clientes del crimen.
El cuerpo de Xiomara, desaparecida el 20 de noviembre, fue localizado una semana más tarde en el barrio Procrear, en el límite con 25 de Mayo. La identificación demandó un complejo procedimiento forense que se extendió por varios días.
¿Qué buscan con los nuevos análisis?
El abogado Javier Vargas, defensor de Joaquín Torres y Carlos Aguilar, confirmó a Radio La Nueva que la medida apunta a reforzar la hipótesis de que sus defendidos, quienes permanecen en libertad, no tuvieron participación en el hecho. La solicitud busca agotar todas las líneas de comparación posibles dentro del entorno cercano a la víctima antes de su muerte.
Los estudios en curso son determinantes para establecer el origen de los rastros recolectados durante la autopsia, particularmente en las manos y la zona genital de Xiomara. Las muestras fueron derivadas a laboratorios especializados de Corrientes para su análisis.
Paralelamente, el abogado de la familia de la víctima, Daniel Ojer, anunció que en los próximos días se examinarán tres alambres secuestrados en la investigación. Uno de ellos habría sido hallado en la vivienda de una persona que ya declaró tres veces ante la Justicia, mientras que los otros dos corresponderían al domicilio de uno de los imputados.
Cuestionamientos a pericias anteriores
La defensa ya había puesto en duda otros resultados incorporados al expediente. En mayo, Vargas señaló que un informe forense no detectó ADN de Xiomara en las muestras tomadas durante el allanamiento a la casa de Torres. Según explicó, en ese lugar solo aparecieron perfiles genéticos del joven, su padrastro y otros posibles familiares, lo que para el abogado debilita la teoría de que la adolescente haya estado en esa vivienda.
El hallazgo que estremeció a Formosa
El 26 de noviembre, un vecino encontró el cuerpo en un descampado del barrio Procrear. La escena obligó a extremar las medidas de preservación. El cadáver estaba dentro de una bolsa de arpillera, cubierto con tierra y atado con alambres. Presentaba graves lesiones en el rostro, aparentemente causadas por una sustancia ácida o quemaduras, lo que impidió su identificación visual.
Los investigadores creen que esa mutilación tuvo como propósito demorar el reconocimiento de la víctima. Desde entonces, la causa avanzó con análisis de cámaras de seguridad, comunicaciones y geolocalización del teléfono de Xiomara, además de 11 allanamientos y dos requisas de vehículos que podrían haber sido utilizados para trasladar el cuerpo.
La identificación también presentó dificultades. Los peritos trabajaron para recuperar material dactilar de los restos y el 29 de noviembre lograron obtener una impresión del pulgar derecho, severamente deteriorado, tras aplicar tratamientos químicos. El cotejo confirmó que se trataba de Xiomara Luciana Portillo.
Con nuevos peritajes y declaraciones testimoniales en curso, el ADN se posiciona como una de las principales claves para determinar quién estuvo en contacto con la adolescente antes de su muerte y si los rastros hallados en su cuerpo vinculan directamente a alguno de los investigados con el femicidio.