Femicidio en Metán: la marcha que reclamó justicia por Cintia y el dato que conmocionó a Salta
La comunidad de Metán se movilizó con carteles, globos y fotos para reclamar justicia por Cintia Díaz Orellana. El acusado, detenido tras confesar el ataque, enfrenta una imputación que estremece.
La muerte de Cintia Díaz Orellana, la joven de 20 años que falleció tras ser atacada por su pareja a la salida de un baile en Metán, encendió una ola de conmoción en toda la provincia. Este viernes, la comunidad salió a la calle para pedir justicia y dejar un mensaje claro contra la violencia de género.
Una movilización que atravesó la ciudad
Con carteles, globos, fotos de la joven madre y el humo de bengalas moradas, los vecinos de Metán marcharon en una movilización pacífica que partió desde el barrio Fátima, en el sur de la localidad. El contingente recorrió el lugar donde ocurrió el ataque y culminó frente a la sede de la Ciudad Judicial, según reportó el medio El Vocero.
El reclamo fue masivo y tuvo un fuerte componente emotivo: los participantes llevaron en alto las imágenes de Cintia y acompañaron a su familia en medio del dolor.
Qué se sabe del acusado
El único imputado por el hecho es Gastón Ramírez, un jornalero de 26 años con domicilio en el barrio Nuevo Hogar. Permanece detenido tras haber confesado el ataque en la Comisaría 1°, luego de abandonar a la víctima en el lugar del hecho.
La fiscalía lo acusó por el delito de homicidio cuádruplemente agravado por el vínculo, alevosía, ensañamiento y violencia de género. En la audiencia correspondiente, el imputado fue asistido por un defensor oficial y optó por abstenerse de declarar ante el fiscal interino Nicolás Rodríguez.
La brutalidad del ataque
De acuerdo con las actuaciones forenses del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, la agresión se perpetró con golpes de puño y un caño revestido con cemento. El informe preliminar estableció que el deceso ocurrió por un traumatismo encéfalocraneano grave, acompañado de múltiples fracturas en el rostro y hundimiento de cráneo.
Tras el ataque, la joven ingresó al hospital Del Carmen y luego fue derivada de urgencia al hospital San Bernardo, en la capital salteña, donde se confirmó su muerte el domingo por la mañana.