Femicidio en Metán: la reconstrucción de la madrugada que terminó con la muerte de Cintia
¿Qué pasó en las horas previas al ataque fatal contra Cintia en Metán? La reconstrucción incluye una discusión, una confesión y detalles que estremecen.
La periodista policial Teresita Frías reveló detalles escalofriantes sobre las horas previas al ataque que terminó con la vida de Cintia Díaz Orellana, la joven de 20 años brutalmente agredida en San José de Metán. La reconstrucción del hecho incluye una discusión en un boliche y una confesión del acusado.
Una discusión en el boliche y una salida que terminó en tragedia
Según Frías, Cintia y Gastón Ramírez estuvieron en un boliche de Metán durante la madrugada, donde se habría desatado una discusión. "Habrían tenido una discusión dentro del boliche. Salen aproximadamente entre las 4 y 5 de la mañana y se dirigen por calle Alem hacia la zona de los silos", relató la periodista en diálogo con Somos la Mañana.
La zona de los silos, próxima a las vías del ferrocarril, es un sector poco transitado, especialmente a esa hora. "Es un lugar poco habitado, poco transitado. Mucho menos a esa hora de la madrugada", señaló Frías, quien pidió cautela al abordar el caso: "El contexto todavía es materia de investigación, por eso me parece que hay que ser bastante cautelosos".
La frase del acusado que estremeció a los investigadores
Uno de los datos más impactantes es que el propio Ramírez se presentó ante la Policía y señaló dónde estaba Cintia. Según Frías, el joven habría pronunciado: "Me mandé una cagada". A partir de esa información, los efectivos encontraron a la joven gravemente herida.
Ramírez quedó demorado y, tras el fallecimiento de Cintia, la causa pasó a caratularse como femicidio. Los investigadores ahora intentan determinar con qué elemento fue atacada: se menciona un caño o un hierro, aunque la confirmación dependerá de las pericias.
El vínculo entre Cintia y Ramírez: una relación que no era pública
Frías explicó que la familia de Cintia se enteró de la relación recién en abril, aunque el vínculo llevaba unos nueve meses. "No era una pareja conocida", dijo. Tampoco convivían: Cintia vivía con su hijo de 4 años en el barrio 20 de Junio, y Ramírez era su novio, que se quedaba los fines de semana.
La familia no tenía conocimiento de episodios previos de violencia de género ni denuncias. Sin embargo, Frías advirtió: "Se podría decir que para afuera era una relación tranquila. También hay casos de violencia de género que pasan puertas para adentro y no se dan a conocer".
Las cámaras de seguridad y el reclamo de los vecinos
La investigación busca reconstruir el recorrido de esa madrugada a través de cámaras de seguridad. "Hay puntos donde se pueden divisar dos cámaras de seguridad. No puntualmente en el lugar de los silos", detalló Frías. Vecinos de Metán vienen reclamando mayor seguridad en esa zona por su escasa circulación.
El recuerdo de Cintia: "Una joven llena de vida"
Cintia era madre de un niño de 4 años, trabajaba y jugaba al fútbol. Sus compañeras realizaron una bandera con la leyenda "Ni Una Menos" en su apoyo. Frías contó que la familia pidió que se la recuerde como "una chica amorosa, llena de vida y dedicada a su hijo". El niño, que no es hijo de Ramírez, quedó al cuidado de sus familiares.