Femicidio en San Juan: prisión preventiva para Matías Marín y un detalle escalofriante que nadie esperaba
La Justicia de San Juan dictó un año de prisión preventiva para Matías Marín, acusado del femicidio de Gemma Álvarez. ¿Qué detalles escalofriantes surgieron en la audiencia que nadie contó?
La Justicia de San Juan tomó una decisión contundente este viernes: Matías Exequiel Marín, el único acusado por el femicidio de Gemma Giselle Álvarez, seguirá tras las rejas al menos por un año. El hombre, señalado como el autor del brutal ataque que conmocionó a la provincia, fue imputado formalmente por homicidio doblemente agravado.
La medida fue dictada por el juez de Garantías Sergio López Martí, quien aceptó el pedido del fiscal de la UFI Delitos Especiales, Nicolás Schiattino, durante la audiencia de formalización. Además, se estableció un plazo de doce meses para completar la investigación penal preparatoria.
Marín había sido capturado el jueves por la noche en Chimbas, luego de permanecer prófugo durante casi todo el día. Su traslado a Tribunales requirió un importante operativo policial, y llamó la atención que ingresó con ambas muñecas vendadas: según las pesquisas, habría intentado quitarse la vida antes de ser detenido.
¿Qué dice la imputación?
El Ministerio Público Fiscal le atribuye a Marín el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género, la figura legal que tipifica los femicidios en Argentina y que contempla como única pena la prisión perpetua.
La reconstrucción de los hechos indica que el crimen ocurrió alrededor de las 6.30 del jueves sobre avenida Costanera. Según la acusación, Marín esperó a Gemma en el barrio Las Alondras, en Chimbas, y cuando ella salió en su motocicleta Motomel 110 cc hacia su trabajo, comenzó a seguirla en un Volkswagen Gol Trend blanco.
Una cámara del CISEM ubicada en la rotonda de Salta y Costanera captó la secuencia: primero pasó la moto y detrás, el auto del imputado. En un momento, Marín encerró deliberadamente a la víctima, provocando que cayera sobre la banquina norte. Bajó del vehículo y la atacó con un cuchillo tipo Tramontina de unos 25 centímetros de hoja.
El testimonio que estremece
La autopsia confirmó que Gemma recibió 31 heridas cortopunzantes, todas mortales. Pero hay un relato que estremece: el de un agente del Servicio Penitenciario Provincial que pasaba por el lugar camino a su trabajo.
El hombre declaró que al ver un auto detenido y una moto caída pensó que era un siniestro vial. Se acercó con una linterna y encontró a la víctima boca abajo, quien alcanzó a levantar una mano pidiendo ayuda desesperadamente. Instantes después vio a un hombre escondido detrás de una jarilla, que lo apuntó con un objeto y escapó tras escucharse una detonación.
Poco después llegó un empleado municipal y ambos llamaron al 911. En ese momento apareció el oficial Díaz, quien había efectuado un disparo disuasivo al creer que se trataba de un asalto. Cuando se acercó con el personal médico, confirmó que Gemma ya no tenía vida.