Femicidio en Taco Ralo: el asesino anunció su venganza antes de matar a su expareja
Primer femicidio de 2026 en Tucumán: un hombre mató a su expareja y se suicidó en Taco Ralo. La víctima tenía una orden de restricción vigente y el agresor había anunciado su venganza.
Un hombre de 60 años asesinó a su exnovia y luego se suicidó en su casa de Taco Ralo, convirtiéndola en la primera víctima de femicidio de 2026 en Tucumán. La mujer, Luisa Elizabeth Mendoza, de 50 años, tenía una orden de restricción vigente contra el agresor, Orlando Vicente Albornoz, quien había amenazado con matarla como represalia por una denuncia previa.
Un crimen anunciado y una medida de protección que no alcanzó
La investigación, a cargo de la Brigada Sur bajo el mando del comisario Carlos Díaz, confirmó que Luisa Mendoza había denunciado a Albornoz por violencia de género en diciembre de 2025. Como resultado de esa presentación, la Justicia dictó y notificó una orden de restricción que le prohibía al hombre acercarse a su expareja.
Pese a contar con esa protección legal, la mujer, oriunda de San Pedro de Guasayán, accedió a encontrarse con él el martes por la noche. Según los primeros datos, Albornoz la habría llamado para pedirle que lo visitara en su domicilio de Taco Ralo con el fin de “arreglar” problemas vinculados a su estado de salud.
La salud deteriorada como detonante de una venganza mortal
El lunes previo al crimen, Albornoz había recibido los resultados de un chequeo médico que le detectó diversas complicaciones, especialmente de carácter cardíaco. El hombre responsabilizaba a Mendoza por el deterioro de su salud, argumentando que la denuncia por violencia de género había sido el detonante.
Testigos del entorno del agresor declararon a los investigadores que éste incluso habría manifestado su intención de matarla como una forma de venganza. Esa amenaza se materializó en la madrugada del miércoles en la vivienda ubicada en la localidad del sur provincial.
El hallazgo del doble crimen
Luisa Mendoza llegó a la casa de Taco Ralo acompañada por uno de sus hijos y allí pasaron la noche. Al advertir un silencio anormal en la vivienda y no obtener respuestas, familiares de Albornoz decidieron ingresar.
Fue una mujer quien accedió al dormitorio y encontró a ambos sin vida. Según la investigación preliminar, Orlando Albornoz habría asesinado a su expareja de un disparo y, posteriormente, con la misma arma de fuego, se habría quitado la vida.
Este caso reaviva la alarma por dos patrones que se repiten con preocupación en los crímenes de género: la víctima contaba con una medida de protección vigente y el agresor había anticipado sus intenciones homicidas. La tragedia en Taco Ralo marca un sombrío inicio del año en la lucha contra la violencia machista en la provincia.