Feng Shui: el error que muchos cometen con las flores de calas y la energía que atrae a tu casa
Descubre por qué una simple flor de calas en tu living podría estar afectando la energía de tu hogar, según los secretos del Feng Shui. Te contamos el único lugar donde deberías colocarla.
Una antigua filosofía china advierte sobre un detalle crucial al decorar con flores de calas. Colocarlas en el lugar equivocado dentro del hogar podría estar atrayendo pensamientos de tristeza e introspección, según los principios del Feng Shui. Este sistema se basa en la ocupación armónica del espacio para mejorar la vida de quienes lo habitan.
La belleza de las calas, con sus elegantes hojas blancas y su rico aroma, las hace una opción popular. Sin embargo, su simbolismo en la tradición china esconde una advertencia que muchos ignoran.
¿Dónde nunca deberías ponerlas?
El Feng Shui desaconseja específicamente ubicar estas flores en espacios interiores clave. Lugares como el living, la cocina o el dormitorio son zonas prohibidas para las calas. La razón es que su energía, asociada a la introspección, puede interferir con otros objetos destinados a atraer vibraciones positivas.
En estas habitaciones, la planta podría generar un flujo energético contrario al bienestar. La filosofía sostiene que ciertos objetos, según su ubicación, son claves para las energías que circulan en un espacio.
La ubicación estratégica que recomiendan los expertos
La solución no es deshacerse de las calas, sino reubicarlas. Los consejos chinos indican que deben colocarse en exteriores, como terrazas o balcones. El objetivo es que su energía simbólica se distribuya hacia fuera del hogar.
Para quienes no disponen de esos espacios, existe una alternativa efectiva. Simplemente colocarlas junto a una ventana permite que esa energía fluya hacia el exterior, evitando que afecte a los residentes de la casa.
Consejos para cuidar tu planta de calas
Conocida científicamente como *Zantedeschia aethiopica*, la cala es apreciada por su belleza y relativa facilidad de cuidado. Es una planta de hojas perennes y tallos robustos, originaria de suelos húmedos.
Para un crecimiento óptimo, necesita suelos frescos y con buen drenaje. La humedad constante es clave, pero se debe evitar el exceso de agua que pueda ahogar el tallo. El PH ideal del suelo es ligeramente ácido o neutro.
En cuanto al riego, se recomienda usar agua a temperatura ambiente y mantener el sustrato húmedo. Durante el proceso de floración, que suele darse en verano o primavera, el riego debe ser más frecuente. Nunca se debe permitir que la tierra se seque por completo.
La luz es otro factor crucial. Las calas prefieren luz abundante pero indirecta. La exposición al sol directo, especialmente en climas cálidos, puede dañarla. La temperatura ideal para su desarrollo oscila entre los 15 y los 25 grados centígrados.
Finalmente, la poda es esencial para estimular nuevas flores y prevenir enfermedades. Se deben retirar con cuidado las hojas secas o con manchas, evitando dañar las raíces de la planta.
Estas creencias del Feng Shui forman parte de una tradición filosófica oriental centrada en la armonía espacial, y no constituyen una ciencia exacta.