Feriado en Santiago: el centro quedó casi vacío, pero no todos bajaron las persianas
El feriado del 12 de octubre dejó al microcentro santiagueño casi sin gente y con la mayoría de los locales cerrados, pero algunas cadenas nacionales decidieron abrir igual. ¿Qué encontraron los pocos que se animaron a recorrerlo?
El feriado nacional de este lunes 12 de octubre cambió por completo el ritmo del microcentro santiagueño. Las calles amanecieron con muy poca circulación de peatones y vehículos, y la mayoría de los negocios permaneció con las persianas bajas, según pudo observar un recorrido por distintos sectores de la Madre de Ciudades.
Un centro con movimiento inusual
Durante las primeras horas del día, la presencia de gente en las principales arterias céntricas fue mucho menor a la de cualquier jornada laboral. La postal contrastó con la actividad habitual de una zona que concentra movimiento comercial, administrativo y bancario.
El tránsito vehicular también se mantuvo calmo, con pocos autos recorriendo las calles del centro.
En algunos locales, los trabajadores aprovecharon la calma para avanzar con tareas de construcción, mantenimiento y refacción.
Colectivos con frecuencias reducidas
El servicio de transporte público funcionó con las frecuencias reducidas que se aplican los días feriados. A pesar de la menor circulación, algunos usuarios esperaban en las paradas para moverse por la ciudad.
Ese esquema también aportó a que el movimiento general en el área céntrica fuera todavía más bajo.
Lo que no se detuvo
Las actividades esenciales, en cambio, siguieron funcionando con normalidad. Las estaciones de servicio atendieron a los usuarios durante toda la jornada, mientras que el personal de salud pública y los efectivos policiales cumplieron sus tareas habituales.
También se vio presencia de integrantes de la Policía de la Provincia en distintos puntos, con recorridos preventivos y tareas de vigilancia.
Una jornada para estar al aire libre
La tranquilidad del feriado fue aprovechada por vecinos que salieron a caminar, entrenar o hacer actividades recreativas. Con menos vehículos y poca circulación peatonal, los espacios públicos de la ciudad se convirtieron en el escenario elegido por quienes decidieron pasar el día fuera de sus casas.
Así, el centro santiagueño vivió el 12 de octubre con la actividad comercial mayoritariamente paralizada, calles despejadas y los servicios esenciales activos. La apertura de algunas cadenas nacionales fue uno de los puntos que marcó la diferencia en una jornada de ritmo muy distinto al habitual en la capital provincial.