Feriado largo en Salta: la ruta que combina vinos de altura y un pueblo detenido en el tiempo
El feriado del 12 de octubre se convierte en la excusa perfecta para armar la escapada: los Valles Calchaquíes ofrecen un recorrido que mezcla vinos de altura, paisajes de otro planeta y pueblos con siglos de historia. Eso sí, hay un tramo del camino que muchos se pierden por no saber organizarlo.
El lunes 12 de octubre es feriado nacional por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural y, con las máximas que se moverán entre los 14 y 22°C, el fin de semana largo se presenta como una ocasión ideal para armar las valijas y salir a recorrer los paisajes salteños. Hay planes para todos los gustos: desde quedarse cerca de la capital hasta lanzarse a la ruta por los Valles Calchaquíes.
Una opción es dedicar el sábado a la ciudad, combinando museos, peñas, buena gastronomía y los clásicos vinos de altura. El domingo y el lunes pueden reservarse para una escapada hacia los Valles.
Cachi o Cafayate, dos clásicos para una escapada
Para quienes buscan tranquilidad y paisajes impactantes, Cachi es una alternativa que nunca falla. El camino ya es parte del atractivo: la Cuesta del Obispo, la Recta del Tin Tin y el Parque Nacional Los Cardones son algunos de los puntos más destacados del recorrido. Una vez en el pueblo, se puede caminar por sus calles, visitar la plaza, probar la gastronomía local y disfrutar de la calma de los Valles Calchaquíes.
Otra posibilidad es Cafayate, uno de los destinos más elegidos de la provincia. El recorrido por la Quebrada de las Conchas permite hacer paradas para conocer formaciones naturales como la Garganta del Diablo, el Anfiteatro y Los Castillos. Al llegar, el paseo continúa por el centro y alguna de las bodegas de la zona, con la chance de probar los tradicionales vinos de altura.
Un cronograma para todo el finde
Para quienes tengan más tiempo y quieran convertir el viaje en una verdadera recorrida por los Valles Calchaquíes, una alternativa es salir el sábado por la Ruta Nacional 68 y avanzar hacia el sur con pequeñas paradas en distintos pueblos.
La primera parada puede ser Ampascachi, una localidad tranquila que permite disfrutar de la tradición gaucha y el turismo ecuestre antes de seguir camino. Más adelante aparece La Viña, rodeada de paisajes rurales y montañosos, ideal para hacer una pausa y continuar.
El recorrido sigue hacia Talapampa, donde el paisaje empieza a tomar el aspecto característico de los Valles Calchaquíes y la gastronomía tradicional permite saborear su historia. Y antes de llegar a Cafayate aparece Alemanía, un pequeño pueblo que se convirtió en una de las postales del camino por sus construcciones, sus paisajes y el entorno de montaña.
Desde allí, el viaje puede continuar hasta Cafayate para recorrer el centro, visitar alguna bodega y pasar la noche. Al día siguiente, la Ruta Nacional 40 permite cambiar de paisaje y comenzar el recorrido hacia el norte.
La primera parada puede ser San Carlos, uno de los pueblos más antiguos de los Valles Calchaquíes, con una plaza histórica y construcciones que conservan parte de la identidad colonial de la zona.
Luego aparece Angastaco, donde el paisaje vuelve a ser protagonista. El pueblo está rodeado de montañas y quebradas y es una buena alternativa para pasar la noche y continuar al día siguiente.
La ruta sigue hacia Molinos, un pequeño pueblo de calles tranquilas y arquitectura tradicional, donde se puede conocer la iglesia de San Pedro de Nolasco y disfrutar de un paisaje completamente diferente al de la capital.
Más adelante, Seclantás ofrece otra postal de los Valles Calchaquíes, con sus casas tradicionales y la posibilidad de conocer parte de la producción artesanal de la zona. El recorrido puede terminar en Payogasta, una localidad ubicada en un entorno de montaña y cercana a algunos de los paisajes más característicos del norte de los Valles.
Así, el feriado largo puede convertirse en una oportunidad para conocer Salta de distintas maneras: desde una escapada corta a Cachi o Cafayate hasta un recorrido de varios días por los pueblos de los Valles Calchaquíes. Con temperaturas agradables y cuatro días para organizarse, la ruta también puede ser parte del destino.