Ferias y comercios de Caleta Olivia se sientan a negociar: qué hay detrás del proyecto de ordenanza
La Cámara de Comercio de Caleta Olivia y la Comisión de Ferias se sentaron a negociar un proyecto de ordenanza que promete ordenar todas las formas de venta. Lo que parecía una pulseada entre el mostrador y la feria terminó en una mesa de diálogo: qué se discute y qué queda para después.
La Cámara de Comercio de Caleta Olivia dio un paso que hasta hace poco parecía improbable: sentó a la misma mesa a los comercios tradicionales y a la Comisión de Ferias de la ciudad para discutir un proyecto de ordenanza que regule todas las formas de venta, desde el local a la calle y desde el mostrador hasta la plataforma digital.
El escenario que empujó el encuentro es el mismo que se repite en cada ciudad grande del país: el avance de las ferias de emprendedores, el peso creciente del comercio electrónico y la sospecha de competencia desleal entre quienes tienen local y quienes venden sin los mismos costos.
Qué dice el proyecto que ya está en el municipio
La propuesta presentada ante las autoridades municipales busca un abordaje integral de todas las modalidades de comercialización que conviven en Caleta Olivia. No se limita a los comercios establecidos: incluye a emprendedores, productores, feriantes y también a los vendedores que operan a través de plataformas digitales.
La intención declarada es ordenar y formalizar, pero sin cerrar puertas. "Desde la institución sostenemos una mirada abierta e integradora, promoviendo que cada vez más vecinos puedan desarrollar sus actividades comerciales, avanzar progresivamente hacia la formalización y acceder a condiciones que favorezcan su crecimiento con reglas claras para todos", sostuvo Miriam Giorgia, presidenta de la Cámara de Comercio.
El primer encuentro y las coincidencias
En la reunión inicial, los representantes de la Comisión de Ferias plantearon su voluntad de "trabajar de manera organizada, buscando alternativas que permitan desarrollar sus actividades dentro de un marco de ordenamiento y acompañamiento".
Del lado de la entidad comercial, el mensaje fue en la misma sintonía: "Creemos que el diálogo y el trabajo conjunto son fundamentales para construir soluciones que acompañen el desarrollo de todas las actividades económicas de nuestra comunidad".
Ambas instituciones acordaron avanzar en herramientas concretas: capacitación, acompañamiento y espacios de formación tanto para los comercios ya establecidos como para quienes buscan formalizar sus emprendimientos.
La letra chica de la convivencia comercial
El proyecto de ordenanza propone un tratamiento participativo y consensuado de las distintas formas de venta que hoy se cruzan en la ciudad. La idea que subyace es que los cambios duraderos solo se construyen escuchando a todos los sectores y reconociendo sus realidades.
"Entendemos que los cambios y las soluciones duraderas se construyen escuchando a todos los sectores, reconociendo sus realidades y trabajando sobre objetivos comunes", dejaron trascender desde la Cámara de Comercio.
El desafío no es menor: se trata de compatibilizar reglas claras para todos sin ahogar a los feriantes que hoy sostienen sus ingresos en la venta informal, y al mismo tiempo sin dejar en desventaja a los comercios que cargan con alquileres, impuestos y sueldos.