Ferrari Amalfi Spider: la nueva descapotable que esconde un secreto bajo su capota
Con 640 caballos de fuerza y una capota que se abre en segundos, el nuevo Ferrari Amalfi Spider llega para revolucionar el segmento de los descapotables de lujo. Te contamos todos los detalles técnicos y el secreto de su diseño “2+” que lo hace único.
La marca italiana del cavallino rampante acaba de presentar su última creación, una versión descapotable que promete combinar lujo, tecnología y un rendimiento descomunal. Con un motor que entrega 640 CV y una capota que se activa en apenas 13.5 segundos, este modelo redefine lo que se puede esperar de un spider de altísimo rendimiento. Pero hay más detrás de su elegante carrocería.
El Ferrari Amalfi Spider se posiciona como la propuesta “spider 2+” de la marca, complementando a la versión coupé que se había dado a conocer previamente. Comparte la esencia y muchas características con su hermano de techo fijo, pero introduce elementos únicos que buscan conquistar a quienes buscan el viento en el pelo sin sacrificar nada.
Un diseño que mantiene el ADN incluso a cielo abierto
El diseño parte de las proporciones ya conocidas del coupé. La gran novedad es, por supuesto, la incorporación de un techo de lona. Lo más destacado es que la silueta general del automóvil se conserva de manera notable incluso cuando la capota está completamente bajada.
Este techo no es solo estético. Se acciona eléctricamente en un tiempo récord de 13.5 segundos y puede operarse en movimiento a velocidades de hasta 60 km/h. Su ingeniería compacta, con un espesor de solo 220 mm una vez plegada, es clave: permite guardar 255 litros de equipaje con el techo arriba y 172 litros cuando está abierto.
Para garantizar confort, Ferrari ha utilizado un tejido multicapa que ofrece un aislamiento térmico y acústico que, según la marca, rivaliza con el de los techos rígidos.
¿Qué hay bajo el capó? Cifras que quitan el aliento
El corazón del Amalfi Spider es la evolución más reciente del conocido motor V8 biturbo de 3.855 cc, de la familia F154. Esta bestia mecánica genera una potencia de 640 CV a 7.500 rpm, con un régimen máximo que llega hasta las 7.600 rpm.
El par motor es igualmente impresionante: 760 Nm, disponible en un amplio rango que va desde las 3.000 hasta las 5.750 rpm. Toda esta fuerza se transmite a las ruedas traseras a través de una caja automática de doble embrague y ocho velocidades.
Esta transmisión, derivada de la usada en el hiperdeportivo SF90 Stradale, ha sido recalibrada específicamente para este modelo, buscando una mayor rapidez y suavidad en los cambios.
Prestaciones que desafían la física
Las cifras de desempeño son simplemente alucinantes. El Amalfi Spider es capaz de acelerar desde 0 a 100 km/h en apenas 3.3 segundos. Llevar la aguja de 0 a 200 km/h le toma solo 9.4 segundos. Su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 320 km/h.
Para detener semejante potencia, cuenta con un sistema de frenado electrónico “brake-by-wire” de última generación. Este sistema no solo aumenta la eficiencia, sino que reduce el recorrido del pedal y mejora la modulación en situaciones límite. Prueba de su eficacia es que puede frenar de 100 a 0 km/h en una distancia de solo 30.8 metros.
Interior: tecnología centrada en el conductor
Dentro del habitáculo, Ferrari mantiene la filosofía de la doble cabina con un enfoque absoluto en quien está al volante. El volante incorpora comandos físicos para un acceso intuitivo a las funciones clave, y se ha recuperado el clásico y emotivo botón de arranque rojo.
Una pantalla central integrada gestiona las funciones principales del vehículo. La configuración 2+ de los asientos añade una dosis de practicidad inusual en este segmento, permitiendo llevar niños o ampliar el espacio de carga. Para hacer más placentera la conducción descapotable, incluye un deflector de viento integrado que reduce las turbulencias en la cabina.
La aerodinámica ha recibido una atención meticulosa. En el frontal, el diseño canaliza el aire hacia los laterales y la zona inferior para optimizar la carga aerodinámica. En la parte trasera, un alerón activo integrado se ajusta automáticamente según las condiciones de marcha, garantizando estabilidad incluso a la velocidad máxima.