Ferro invirtió más de $2.400.000 en un desfibrilador para su Sede Centro. Ahora las dos sedes cuentan con el equipo, pero lo que destacaron desde el club va más allá del aparato.
El Club Ferrocarril Patagónico dio un paso clave en materia de prevención: compró un Desfibrilador Externo Automático (DEA) para su Sede Centro, con lo que ambas sedes de la institución quedan equipadas con este dispositivo médico pensado para actuar ante una emergencia cardíaca.
La inversión fue de $2.464.500 y, según destacaron desde el club, apunta a mejorar la seguridad de los socios, los deportistas y de todos los que pasan por las instalaciones.
Qué implica la llegada del DEA
El Desfibrilador Externo Automático es un equipo portátil que analiza el ritmo cardíaco y, si es necesario, aplica una descarga para reanimar a una persona que sufrió un paro. Tenerlo a mano en un club donde se practican deportes y circula gente de todas las edades puede marcar la diferencia en los primeros minutos de una emergencia.
La Sede Centro se suma así a la otra sede de Ferro, que ya contaba con el dispositivo. La institución celebró la compra y remarcó el orgullo de poder ofrecer un espacio más seguro para quienes lo visitan.
El compromiso del club con la prevención
Desde la entidad subrayaron que la adquisición forma parte de una política de cuidado de la comunidad deportiva. “Un paso más en nuestro compromiso con la prevención, la seguridad y el cuidado de toda la familia de Ferro”, destacaron.
Con esta inversión, el club completa la cobertura de sus dos sedes con un equipo que puede resultar vital en situaciones críticas.