Festejaba el título de Central y volvió a su casa con la cabeza rota: qué pasó frente al Coloso
¿Hasta dónde puede llegar la violencia por una camiseta? Una hincha de Central volvía feliz del festejo cuando un piedrazo la alcanzó en la cabeza. El descargo que estremece a Rosario.
Una hincha de Rosario Central vivió un cierre de festejo que nunca imaginó. Mientras volvía en moto junto a su hijo desde el Monumento a la Bandera hacia su casa, recibió un piedrazo en la cabeza en la esquina de Pellegrini y Callao, frente al estadio de Newell's. El ataque ocurrió cuando los festejos por la obtención de la Supercopa Internacional ya terminaban.
Según relató la propia víctima, algunos simpatizantes de Newell's —a quienes ubica en el cantero de la avenida— arrojaron piedras que impactaron en el casco de su hijo y en su cabeza, a la altura de la sien. El golpe le provocó un corte profundo que requirió varios puntos de sutura.
La joven de 32 años, identificada como Brenda, hizo un descargo en sus redes sociales y compartió fotos posteriores al ataque: en una de ellas se la ve ensangrentada mientras recibe atención médica.
El relato de la víctima
“Volvía del Monumento después de festejar el campeonato de Central, feliz, como cualquier hincha que sale a disfrutar, y me crucé con unos hinchas de Newell's que me tiraron un piedrazo en la cabeza”, escribió Brenda en su publicación.
Después se preguntó: “¿Hasta dónde vamos a llegar por una camiseta, loco? Una cosa es cargar, putearse, tener rivalidad y gastarse entre hinchas. Pero agarrar una piedra y tirársela a una persona en la cabeza es de una locura y una cobardía tremenda”.
Y agregó: “Hoy me tocó a mí. Mañana puede ser un hijo, una madre, un hermano, un amigo. Porque cuando tiran una piedra así no saben dónde va a pegar ni cómo puede terminar”.
El fantasma de Ivana Garcilazo
El episodio remite de manera inevitable al crimen de Ivana Garcilazo, la hincha de Central que volvía del Gigante de Arroyito tras un clásico y, también a pocas cuadras del estadio Marcelo Bielsa, recibió un piedrazo que terminó siendo mortal.
“Yo salí a festejar a mi equipo y terminé volviendo a mi casa con la cabeza rota. Eso no es fútbol, no es pasión y no es rivalidad. Es violencia de mierda”, sentenció Brenda.
“Pueden tener los colores que quieran, pero antes que hinchas somos personas. Y estaría bueno que algunos se acuerden de eso antes de hacer una cagada que después no tiene vuelta atrás”, cerró.
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